10 diciembre 2019
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ETA vuelve a ganar

10 dic 2013 / 13:27 H.

Es una forma de decir que el pueblo llano no tiene ni pajolera idea de leyes y que, aunque parezca inconcebible, la Constitución Española ampara a unos señores que no condenan los asesinatos de más de 800 personas y que no piden a una banda terrorista que entregue las armas. Y además se deja claro que tienen los mismos derechos que otros partidos que han defendido siempre la democracia y la paz.

Pero lo que tienen que saber estos politizados y caducos magistrados es que no sólo la mayoría de españoles consideran que Sortu no puede ser legal. El Tribunal Supremo dictó sentencia en su día señalando, con una absoluta claridad, que este partido servía a los intereses de ETA y que era su apéndice político. Lo mismo que por cierto dijeron de Bildu, otra coalición que el TC también legalizó en un día que califiqué como de la infamia. Pero no sólo eso, también ha habido cinco magistrados del propio Constitucional que votaron en contra de la legalización. Por lo tanto las bases jurídicas de esta nueva infamia no pueden ser tan sólidas cuando existe tanta discrepancia. Esto indica que estamos ante una sentencia encargada desde fuera como han afirmado durante estos días analistas de prestigio como Victoria Prego. Y es de encargo porque todo forma parte de la hoja de ruta diseñada por PSOE, PNV y ETA de la que ha sido cómplice por omisión el Gobierno del PP. Esa hoja de ruta sitúa a los terroristas como los claros vencedores de un drama en el que sólo ha habido víctimas y verdugos. Un proceso lleno de concesiones, a pesar de que ETA agonizaba, y cuyo siguiente paso estoy seguro que será una amnistía a determinados presos o unos beneficios penitenciarios que acabarán de rematar la claudicación del Estado ante los criminales. Así las cosas, la banda terrorista ya está sacando pecho por su victoria, mientras se guarda un as debajo de la manga: el no haber entregado las armas y anunciado su disolución es sinónimo de que amenazarán con volver cuando las cosas no se hagan a su gusto. Un chantaje que se producirá por la inaceptable inocencia de algunos políticos y sus títeres del TC que le han dado todo a ETA a cambio de un comunicado de cese de la violencia con el que algunos ilusos saltaron de alegría.

No comprendo cómo los que nos desgobiernan hayan sido tan inocentes en los últimos años de insuflar aire a ETA cuando peor estaba, en lugar de darle la puntilla a través de la única arma con la que hay luchar contra esta gente: la policial. Con esta situación apoyo la medida propuesta por Esperanza Aguirre de suprimir el Constitucional y que sea una sala del Supremo, aunque la solución a este sinsentido no es otra que desvincular por completo el poder judicial del político porque, mientras sigan siendo uno sólo, el futuro no es nada halagüeño.

La legalización de Sortu por el Tribunal Constitucional (TC) es un nuevo paso en la rendición del Estado ante ETA y una afrenta a las víctimas que no se puede tolerar. Los magistrados que votaron a favor de que la nueva Batasuna pueda concurrir en unas elecciones, insisten en que la sentencia está basada en fundamentos jurídicos de peso.