22 marzo 2019
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Las danzas marcan el inicio de la matanza en Cespedosa

Un intenso frío estuvo presente durante toda la jornada, aunque no faltó participación

11 feb 2018 / 17:49 H.

El frío, que estuvo presente en la jornada, no impidió que Cespedosa de Tormes comenzara de buena mañana su fiesta de la matanza, que tuvo su primera parada en la plaza de la Cruz, donde se celebró el nombramiento del matancero de honor y tuvieron lugar las danzas tradicionales de Cespedosa.

En el primer caso, el reconocimiento se entregó este año al antropólogo Pedro Javier Cruz, que había realizado previamente un trabajo sobre las matanzas para la Diputación provincial y, entre ellas, había visitado la de Cespedosa.
 
Tras el homenaje, los sones de la dulzaina y el redoblante tomaron el protagonismo para que los jóvenes del grupo Virgen del Carrascal danzaran los paleos, entre los que no faltó, como colofón, “El Rabiao”. No faltó la invitación a aguardiente y dulces con bandejas llenas de perronillas, vainillas, mantecados, magdalenas o higos secos.

Todo ello para ir abriendo boca y dirigirse, al son del tamborilero Manolo ‘Churruchuela’, hasta la finca de Los Arcos, que es donde tuvieron lugar las labores matanceras. Cuando llegó la comitiva, el animal ya se había sacrificado para cumplir con la normativa que obliga a no matarlo en público, por lo que la faena comenzó con el chamuscado y posterior despiece.