23 abril 2019
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Al compás del tamboril por San Blas en Mogarraz

El municipio celebra una de sus fiestas más tradicionales con la entrega de medallas a María del Mar Borrego y José González

02 feb 2019 / 17:21 H.

"Antes esta era una de las fiestas más importantes de la Sierra de Francia, venía todo el mundo y recuerdo estar todo el día bailando en la plaza, incluso algunos llevaban los chorizos colgados de las orejas”. Así de nostálgico recuerda Sebastián —uno de los vecinos de más edad de Mogarraz— las celebraciones en honor a San Blas que ayer volvía a festejar el pueblo durante todo el día. A sus casi 88 años este mogarreño era uno de los primeros en llegar a la Plaza Mayor para disfrutar de los actos de esta jornada festiva en la que, a pesar del frío, lució el sol.
 
A primera hora de la mañana tuvo lugar el recibimiento de los tamborileros que fueron los encargados de animar el ambiente a lo largo del día y que pusieron la banda sonora más tradicional a todas las actividades. Una calurosa bienvenida a base de aguardiente, anís y perrunillas que consiguieron mitigar los efectos del frío aire de la Sierra.
 
Con los músicos ya integrados con los vecinos se formó la comitiva para ir a recoger a las autoridades ataviadas con la tradicional capa serrana y dar el habitual paseíllo hasta el Ayuntamiento donde se procedió a la entrega de las medallas de San Blas que en esta ocasión lucieron los bailarines María del Mar Borrego de Salamanca y José González de Miranda del Castañar en reconocimiento “a su contribución artística y difusión del folclore serrano en especial por su destacada participación en las fiestas serranas pero sobre todo en esta fiesta de San Blas”, como señaló la alcaldesa, Concepción Hernández.
 
Tras una demostración del arte de los galardonados los vecinos siguieron disfrutando de las perrunillas y el aguardiente hasta la hora de la misa que se desarrolló en la iglesia de Mogarraz y que finalizó con la bendición de las gargantillas por el párroco del pueblo justo antes de que la imagen del santo protector de la garganta saliera en procesión por las calles del pueblo. 
 
Una vez finalizados los actos más solemnes y oficiales de la jornada el pueblo entero se sumó a la degustación del característico plato de la zona, el limón serrano, para unirse después al desfile de los tamborileros y la charanga en su recorrido por las bodegas del pueblo.
 
Para despedir a San Blas con un buen y dulce sabor de boca hasta el año próximo la Plaza Mayor acogió por la noche una chocolatada con aguardiente.