24 abril 2019
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Cinco generaciones “urdiendo la trama”: un oficio heredado en la provincia de Salamanca

Rosa María Cepa lleva 20 años haciendo alfombras de forma artesanal

31 ene 2019 / 19:20 H.

Lo más difícil de este trabajo es preparar un carrete, la urdimbre; urdir la trama que lleva 1.000 hilos es complicado ya que lleva tiempo que queden todos los hilos iguales. El trabajo con el telar es en lo que menos se tarda”.
 
Rosa María Cepa lleva 20 años tejiendo alfombras de forma artesanal, un oficio que heredó de su padre, su padre de su abuelo y así hasta su tatarabuelo. Por parte de madre también le viene la sangre de tejedora ya que como recuerda Rosa, “mi abuela se quedó viuda y para sacar adelante a los niños tuvo que continuar con el oficio de mi abuelo”.
 
Aunque de sus dos hijos el pequeño ya apunta maneras Rosa ve complicada su continuidad en el oficio ya que ella va “sobreviviendo” y mantiene el trabajo por puro romanticismo. “Es difícil vivir de esto pero no me gustaría que se perdiera, incluso me cuesta cerrar por una cuestión de tradición familiar”. De hecho reconoce que su padre compaginaba el oficio de tejedor con el de taxista.
 
La gente que se acerca al puesto que pone en la plaza del Buen Alcalde de Ciudad Rodrigo ya la conoce por ser la que desde  hace años pone la nota de color a los martes mirobrigenses. “Tengo cinco tamaños de alfombra y después trabajo por encargo. También vendo muchas fundas de coche para la gente que se dedica al campo y quiere proteger los asientos de los roces y en verano sobre todo mantas para el río que antes eran las que se ponía debajo de los colchones”.

 
Aunque el trato de Rosa con la gente es muy cordial reconoce que el trabajo a la intemperie tiene muchas desventajas: “Además del clima que a veces es duro, como la gente te ve en la calle muchos intentan regatear y eso duele porque no están valorando tu trabajo. Yo hago las alfombras de una en una, no es una producción en serie”.
 
La diferencia fundamental con los productos que se venden en las grandes superficies es, según Rosa que “nosotros reciclamos las telas, yo voy a la fábrica y cojo lo que hay. Son fábricas que trabajan con tintes y yo me llevo los recortes, las orillas que  son de desperdicio y que normalmente son los colores que han estado de moda la pasada temporada” por lo que se puede decir que el oficio de Rosa es artesanía que se basa en la reutilización del material.
 
Con hilo de plástico. En Almería, en la zona de La Alpujarra, también se siguen haciendo “jarapas” —nombre con el que se denominan estas alfombras artesanas— aunque por tierras andaluzas lo habitual es hacerlas con hilo de algodón, al contrario que en El Bodón —donde Rosa sólo tiene un competidor— que se hacen con hilo de plástico, según la tejedora salmantina “más manejable, no coge agua y se puede meter en la lavadora”.
 
Aunque basa su vida en un arte tradicional, Rosa María Cepa también quiere avanzar con los tiempos y además de diversificarse apuesta por las redes sociales aunque reconoce que “en este oficio lo que vale y te hace funcionar es el boca a boca”.