25 marzo 2019
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Castañas asadas para disfrutar del otoño, la tradición de los calbotes en la comarca de Béjar

La fiesta congrega a decenas de personas para cumplir con la tradición de asar las primeras castañas de esta temporada

02 nov 2018 / 22:37 H.

No figura en ninguna guía turística o promoción institucional, pero la festividad de Todos los Santos en la comarca de Béjar tiene un aliciente y un atractivo que va más allá de los buñuelos o los huesos de santo. Se trata de la tradición de asar los calbotes, las castañas que da la tierra en una costumbre que las familias y grupos de amigos mantienen cada primero de noviembre sea fin de semana o caiga en la mitad, como ha sucedido este año.
 
Los bejaranos dedicaron este jueves a honrar a sus difuntos con su asistencia a misa o con las visitas al cementerio de San Miguel, que se llenó como todos los años de familias que no olvidan a los ausentes. La tarde, por el contrario, se dedicó al ocio y fueron muchos los que aprovecharon la mejora del tiempo para salir al campo. Repartidos en la Fuente del lobo, El Castañar o la fuente de la hoja, los grupos comenzaron incluso desde la mañana a asar las castañas en una fiesta que se repite año tras año. No es exclusiva de la ciudad de Béjar y también en otros parajes de la comarca, como en Santa Bárbara, en término de Puerto de Béjar, o la dehesa de Montemayor del Río, los vecinos suelen congregarse también para disfrutar de las castañas asadas, conocidas aquí como calbotes, pero que en otras zonas de la provincia se denominan calboches. 
 
La costumbre de asar castañas con motivo del día de Todos los santos es común en las sierras del Sistema Central, tanto al norte como el sur, ya que es una práctica habitual en Salamanca y Ávila, al norte, y en Cáceres, y también Toledo, al sur.