18 agosto 2019
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La capilla de la Vera Cruz cierra al culto tras la marcha de las monjas

Las Esclavas asisten a su última eucaristía en Salamanca y el templo se clausura sin misa diaria ni apertura al público

31 ene 2018 / 10:20 H.

Con la última eucaristía en la capilla de la Vera Cruz a la que asistían las Esclavas del Santísimo Sacramento se ponía fin a un largo periodo de más de medio siglo de vida desde que las religiosas llegaron a ocupar las instalaciones propiedad de la cofradía cinco veces centenaria. La congregación llegó a Salamanca en 1952 y desde entonces ha estado de forma ininterrumpida hasta este martes en que terminaron de hacer las maletas para un nuevo destino a otros puntos del país.

La misa diaria a la que solían asistir a las nueve de la mañana estuvo cargada de profundo significado. Cuatro fueron los sacerdotes que la oficiaron: los capellanes, Pedro López y Luciano Sierra y los sacerdotes de la Unidad Pastoral del Casco Histórico, Policarpo Díaz y Antonio Matilla. También hubo muchos ausentes ya que la junta directiva no comunicó oficialmente a los cofrades que sería el adiós de las religiosas. De hecho, fue preciso agotar las hostias consagradas del sagrario ante la incertidumbre de saber cuando se celebrara en este espacio la próxima eucaristía.

La primera consecuencia directa de la marcha de las religiosas será el cierre del templo y la suspensión de la celebración de la misa diaria y la apertura del templo a los visitantes hasta que la cofradía que preside Antonio Santos tome una solución definitiva sobre cómo mantener abierta una iglesia por la que las Esclavas velaban los 365 días del año.