18 marzo 2019
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Los ballets rusos en el Bretón

12 ene 2019 / 04:45 H.

    Terminada la primera guerra mundial los ballets rusos, creados por Serguei Paulovich Diaguilev con los mejores artistas del Ballet Imperial del teatro Marineski de San Petesburgo, vienen a España en 1918 auspiciados por Alfonso XIII, de la mano del empresario del teatro Infanta Isabel madrileño Arturo Serrano y el empresario del teatro Bretón salmantino Joaquín del Estal aprovecha el momento contratándolos para una sola actuación, el 30 de marzo, Sábado de Gloria.
    Ha de retrasarse la actuación al 3 de abril ya que el Sábado de Gloria da una recepción en Palacio el rey Alfonso XIII y quiere que actúe la primera bailarina Lydia Lopokova, que aquel mismo año conocerá al economista John Maynard Keines, con quien se casa en 1925, tras su idilio con Stravinski. El rey está prendado de la bailarina Liubov Tchernichova, cuyo retrato vestida de Cleopatra puede contemplarse en el Museo Thissen Bornemizza.
    Da idea de lo que era el conjunto el hecho de necesitar 11 vagones para el desplazamiento de su equipaje y que entre orquesta, personal auxiliar de maquinaria, electricistas, personal de atrezzo y artistas sumara más de 180 personas, entre las cuales había 72 bailarinas y 28 bailarines.
    Los músicos eran profesores de Teatro Real dirigidos por el maestro Defaux pero por deberes militares en su país fue sustituido en la gira española por el maestro Joaquín Turina.
    El programa que interpretaron fue: "Carnaval", de Schumann; (que sustituyó al anunciado "Papillons", del mismo autor); "Silphides", de Chopín; "El Espectro de la Rosa", de Carl María von Weber y las Danzas polovtsianas de "El Príncipe Igor", de Borodine.
    "El Carnaval" se estrenó en el teatro de la Opera de Paris en 1910, con argumento de Leon Bakst y Michel Fokine; coreografía del mismo; decorados y vestuario de Leon Bakst; diseño de Nicolai Tcherepnin y música instrumentada por Rimski-Korsakow y Liadow. En Salamanca los principales intérpretes son: Lydia Lopokova en Colombina, el polaco Stanislas Idsikowski como Arlequín y Leonide Massine, también coreógrafo, como Pierrot. La Lopokova había sido Colombina ya en 1910 en Berlín, recién incorporada.
    "Silphides" en el teatro Chatelet de París en 1909, con coreografía de Michel Fokine; escenografía, decorados y diseño de Alexandre Benois y dirección de Nicolai Tcherepnin. Los bailarines en el Bretón fueron Lydia Lopokova y Alexander Gavriloff, que había sustituido a Vaslav Nijhinski cuando se le despidió por sus comienzos de locura en 1916 y que había interpretado al poeta en su estreno, junto con Anna Pavlova y Tamara Karsavina.
    "El Espectro de la Rosa" también en el teatro Chatelet en 1911, con coreografía de Michel Fokine; escenografía de Leon Bakst y diseño de Nicolai Tcherepnin. Fueron intérpretes: Vaslav Nijhinski y Tamara Karsavina. En Salamanca fueron bailarines Lydia Lopokova y Alexander Gavriloff que habían estrenado "El Espectro" en Nueva York. Lopokova había sido pareja de Nijhinski el año anterior en las actuaciones de Madrid.
    "El Príncipe Igor" otra vez en el teatro Chatelet en 1909, con coreografía de Michel Fokine; diseño, decorado y vestuario de Nicolás Roerich. Interpretación: Adolf Bolm y Sophie Fedorova.