21 abril 2019
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Los astados de Aguadulce protagonizan un veloz primer encierro urbano

No hay que lamentar heridos

10 feb 2018 / 20:34 H.

El primer encierro taurino del ciclo del Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo tuvo este sábado dos elementos claves: rapidez y la ausencia de heridos de consideración, además de congregar a miles de mirobrigenses y forasteros en el largo recorrido desde los corrales de la calle Duero hasta el cuadrangular coso taurino de la Plaza Mayor.
 
Con puntualidad y saber hacer, a las once de la mañana los torileros municipales dieron suelta a los tres astados de la ganadería sevillana Aguadulce, que llevaban por nombres “Noblón”, “Coronel” y de nuevo “Noblón”. Tres buenos toros, de gran presencia y de tres diferentes capas: negra, “colorá” y un hermoso burraco que hizo que muchos, tanto público como corredores, lo perdieran de vista entre la parada de cabestros de Hermanos Celador Zurdo, por su pelo entre blanco y grisáceo.
 
Ya de salida, los Aguadulce avisaron de su poderío colocándose dos de ellos en cabeza del encierro, por delante de los bueyes, y en rápida carrera a lo largo de la avenida de Foxá.
 
El inicio de la pendiente de Foxá hacia el “Árbol Gordo” hizo que la manada se estirara para mayor divertimento de los corredores, llegando a la subida del Registro ya con bastante distancia entre los toros, posiciones que mantuvieron hasta llegar a pisar la arena de la Plaza.
 
Tres toros, tres entradas a la Plaza, a cada una de ella más emocionante debido al gran número de corredores que aprovecharon hasta el último centímetro para situarse delante de los astados y, junto a los cabestros, llevarlos hasta la Plaza.

Un primer encierro en el que afortunadamente no hubo que lamentar ninguna cogida ni herido de gravedad.