21 noviembre 2019
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El rugido de Marea hace temblar Salamanca

El quinteto navarro, incombustible ocho años después, descargó su energía en el Multiusos, con la aparición sorpresa de Manolo Chinato

15 sep 2019 / 20:48 H.

Desde su última actuación en Salamanca han pasado 2.848 días, lo que es lo mismo casi ocho años. Muchos de los que cantaban aquellas letras se han hecho mayores y sus hijos han crecido con el recuerdo del quinteto navarro que ayer no defraudó en su concierto en el Multiusos donde cantó prácticamente íntegro su nuevo disco junto a una selección de sus mejores himnos.

El sombrero inconfundible de Kutxi Romero apareció en escena mientras que los acordes vaticinaban que “En las Encías”, el single en el que el exboxeador Poli Díaz es protagonista, sería el elegido de hacer explotar las gargantas de los miles de rockeros salmantinos que ayer se congregaron en un género que se resiste a la extinción. Sin apenas descanso, sonó el atronador ‘El temblor’ o ‘ La noche del Viernes Santo’, todos ellos de su disco ‘El Azogue’, calificado por la banda como el mejor de los siete trabajos publicados desde que comenzaron su andadura hace 22 años. ‘Jindama’ fue de los nuevos más coreados en el particular homenaje que el de Berriozar hace a Rosendo Mercado y Robe Iniesta.

Y precisamente del universo del recordado “Extrechinato y tú” llegó la sorpresa de la noche, con la presencia en el escenario del poeta de Puerto de Béjar Manolo Chinato, que recitó y cantó con Kutxi su canción de aquel disco “A la sombra de mi sombra”. Fue uno de los grandes momentos de la noche.

También quiso mirar hacia atrás para encender al público con ‘En tu agujero’, uno de los himnos incontestables de ‘Besos de Perro’ o ‘Corazón de mimbre’. ‘El Piñas’ cogió el relevo para dar descanso a la garganta desgastada de Kutxi Romero. Jugando en el plano de la ambigüedad sobre el tiempo que permanecerán parados tras finalizar esta gira, miles de personas quisieron ver la descarga de rock sobre un Multiusos que se despidió con la duda de saber si sería la última vez. Si fuera así, la despedida dejó el mejor sabor de boca. Y sonó ‘Marea’.