06 agosto 2020
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Cuperal, es la hora

La nueva planta cuenta con un sofisticado sistema de gestión y control, que supervisa cada parte del proceso, registrando todos los movimientos de los materiales

06 mar 2020 / 16:07 H.

Hasta el viaje más largo empieza con el primer paso. Y luego viene esa gente industriosa, trabajadora que se dedica a sus tareas y que hacen del día a día su afán, entrelazando con desvelo y entusiasmo, fracasos y aciertos. Esa gente paciente de nuestra tierra, que sin aspavientos van tejiendo la vida lejos de la atención mundana, como artesanos del futuro. El silencio del campo, la estampa orgullosa de una encina y su quietud, ese sabor a verdad de nuestra tierra. Esos hombres y mujeres recios que vemos en nuestros pueblos que le dan más importancia al trabajo que a su consecuencia, más a la labor silenciosa del esfuerzo que al tiempo o a la meta.

La fortuna sonríe a los audaces. Pero sobre todo a los que se entregan. El final de la entrega corona la obra. Y todo esto ha sido así en CUPERAL. Desde que un puñado de hombres con el patrón a la cabeza, eligieron la ubicación en Vitigudino hasta las últimas pruebas analizadas en las pantallas del ordenador, ha habido siempre un grupo de gente que han estado entregados al proyecto. Y gracias a eso, ahí está la planta de piensos de CUPERAL a punto de tomar posición en pista para el despegue. En los próximos días se incorporarán algunos profesionales de reconocida experiencia en estas plantas de última generación. Auténticos especialistas en hacer latir la máquina para el beneficio de todos sus clientes. Y surge así el trasiego de la vida de otra manera; con más gente, con el jaleillo de los grandes acontecimientos.

La planta tiene un sofisticado sistema de gestión y control, que supervisa cada parte del proceso, registrando todos los movimientos de los materiales y garantizando la trazabilidad de los mismos. El sistema permitirá conocer en todo momento el origen de cada ingrediente. Esta tecnología permitirá además, garantizar un alto nivel en materia de seguridad alimentaria, lo que permite obtener unos productos de alta calidad.

Ningún ingrediente que no cumpla con la calidad marcada entrará a formar parte del proceso. Por ello se hace necesaria la toma de muestra automática de cada partida de ingredientes que se pretenda incorporar al proceso.

A veces el milagro es la realidad. Una realidad hecha de coraje. Cambiar la realidad exige en la comarca de Vitigudino un coraje y una determinación personal fuera de lo común. Pero si sale bien, sabe a milagro. Y en este caso se incrementa extraordinariamente el movimiento para el Polígono Agroalimentario de Vitigudino. Y más más desarrollo económico.

Todos los municipios tiene la aspiración de agrupar sus empresas en una ubicación, como es este caso en un polígono agroalimentario, que tenga suficientes servicios y un emplazamiento con facilidad de acceso y visibilidad. Se evita así la confusión en el entramado del casco urbano de lo residencia y lo industrial. En Vitigudino esto ya empieza a ser una realidad.

Sonrisa a media asta del patrón, gratitud y a seguir con el trabajo. Es la hora.