25 mayo 2019
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El museo de alfarería, una realidad en Alba de Tormes

La villa contará en breve con un espacio museístico que permitirá conocer un oficio al que se dedicaron decenas de familias albenses durante quinientos años

05 abr 2019 / 11:26 H.

Desde hace siglos, Alba de Tormes ha estado vinculada al barro. Han sido muchas las familias que de generación en generación han trabajado alrededor de los alfares. En la actualidad, se ve hecho realidad el compromiso de rendir un merecido homenaje a un sector que ha hecho de Alba de Tormes una propia seña de identidad.

Visitar el Museo de Alfarería de Alba de Tormes es una oportunidad de conocer de primera mano todo el proceso de elaboración, desde la obtención de la materia prima hasta su paso por el horno, y ver muchos ejemplos y piezas que demuestran el porqué de su merecida fama.

Durante todo el siglo XIX y parte del XX, la alfarería fue una de las industrias más activas de la villa. El paso de la simple cerámica de cocina a la cerámica artística que produjo la decoración de filigrana y “juaguete”, fue la que otorgó ese valor añadido que hoy en día nos permite hablar, no solo de un pasado glorioso, sino de un futuro cierto y prometedor.

El Museo de Alfarería está emplazado en un emblemático lugar de gran valor histórico y artístico, declarado Bien de Interés Cultural: la iglesia de Santiago, de la que dicen fue primera iglesia de la villa y que, por sí sola ya merece una visita. Fechada en los siglos XI y principios del XII, es uno de los mejores ejemplos del románico mudéjar de la provincia, un edificio histórico en el que se llevaban a cabo las reuniones del Concejo; también fue lugar de enterramiento de personajes tan ilustres como don Gutierre, primer señor de la villa, o de Isabel de Urbina y Antonia, esposa e hija de Lope de Vega.