28 septiembre 2020
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Los hermanos “con más marcha” de Salamanca

Marina y Mario Sillero regresaron a los entrenamientos en Salas Bajas tras su extraordinario éxito en los Campeonatos de España de Atletismo

16 sep 2020 / 12:25 H.

Un hogar salmantino ha rebosado alegría este fin de semana: el de los Sillero Mesonero. Tener dos medallistas en un Campeonato de España absoluto no es nada sencillo y Mario y Marina lo consiguieron: él de plata y ella de bronce. “Ha sido un fin de semana muy especial”, reconocen. Los dos en la misma prueba, los 10.000 metros marcha. Y ayer, después de las horas justas para celebrar los éxitos, vuelta a los entrenamientos en Salas Bajas a las órdenes de la histórica Rosa Colorado.

El más afortunado fue el atleta de la Real Sociedad, que el sábado fue testigo directo de la gesta de su hermana en Moratalaz y al día siguiente se proclamó subcampeón de España: “Estoy más contento por mi hermana. En la pista, viendo su carrera y que ya tenía el bronce, incluso llegué a desconectar de que el domingo competía. Y no pude verla hasta ayer después de competir yo y pudimos celebrarlo. Viendo a Marina pasé muchos nervios, muchos más allí en la grada que cuando yo voy a competir.”, destaca el hermano mayor. Marina no pudo acceder el domingo a las gradas, pero vio la gran actuación de Mario desde el exterior de la pista de Moratalaz: “Ya estaba muy contenta con mi medalla y estaba segura de que mi hermano también lo iba a conseguir, aunque pensaba que sería bronce. Cuando vi que iba a ser plata me emocioné”.

Los dos metales, plata y bronce, han sido fruto del trabajo y también de la ambición, ya que ambos marchadores reconocen que se veían con opciones de subir al podio en el Campeonato de España. “Yo sí soñaba, porque veía el nivel de la gente, que no estaban entrenando mucho, y yo sí. Que lo podía intentar. Con el paso de los kilómetros intenté algo más y me dije: tengo que pillar a la segunda, que se paraba de vez en cuando, pero no pudo ser”, cuenta Marina. Mario era un poco más comedido antes de la competición: “En los años anteriores siempre pensaba en un quinto o sexto puesto y lo conseguía. A este Nacional iba con la idea de medalla, aunque sabía que iba a ser muy complicado, y la verdad es que la plata me sabe casi a oro”, relata Mario.

Además de la importancia que tiene subir al podio en un Campeonato de España, los hermanos Sillero reconocen que las circunstancias de los últimos meses lo han hecho todavía más especial: “Hace dos meses no hubiera podido ni imaginármelo, poder competir ya era un milagro”, asegura Marina. Su hermano asiente: “Ha sido una alegría increíble, por todo el trabajo que hemos hecho estos años y por esta temporada tan atípica, en la que ha costado mucho hasta motivarse para entrenar. Ha tenido mucho mérito organizar el Nacional”.

Sólo unas horas después de la gesta, las instalaciones de Salas Bajas cerraban la puerta a última hora de la tarde y por allí salían Mario y Marina pensando en nuevos objetivos.

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