15 diciembre 2019
  • Hola

Padre e hijo, enfrentados en los banquillos de Salamanca

La Primera juvenil vive el ‘derbi’ de la familia Briones

19 nov 2019 / 19:27 H.

La novena jornada de Liga en la Primera juvenil tuvo su miga: el empate del Helmántico con el Capuchinos —hasta esta jornada el líder— abría de par en par las puertas del liderato a dos equipos: el Hergar y el Jai Alai. Y más: el ‘pinchazo’ del conjunto de Los Cuernos le añadió un plus de carga emocional, a la que ya traía de por sí, el choque que disputaba el Jai Alai contra el Unionistas en el Reina Sofía. En los banquillos se enfrentaban un padre contra su hijo: se jugaba el derbi en casa de los Briones. “La semana ha sido entretenida...”, apunta Tomás Briones [52 años], técnico del Jai Alai, y el padre. “Yo le intenté sacar algo de la estrategia, pero no soltó ni prenda...”, dice a renglón seguido su hijo Iván [24 años], preparador desde este curso del Unionistas. El resultado final fue 1-2. “La que peor lo ha llevado ha sido su madre, porque la pobre estaba en tierra de nadie: no solo nos enfrentábamos los dos, sino que, además, mi hijo Mario juega en mi equipo y también se enfrentaba a su hermano...”.

El derbi se fraguó de hoy para mañana. Sin esperarlo. Durante la pretemporada el Unionistas tenía ‘fichado’ a Iván de cara a incorporarlo esta campaña al staff de entrenadores de base. Le llamaron tres veces hasta que lo convencieron. El “sí” de Iván al banquillo provocó que su padre —que las tres temporadas anteriores había hecho las veces de delegado a su lado— tuviera que desempolvar la pizarra para coger al equipo: “No quedaba mucho para que empezara la temporada y acepté”, cuenta. El corrimiento de banquillos del verano tuvo su aquél el día que el Unionistas le dijo a Iván cuál era su destino: “El juvenil B”, o lo que es lo mismo: la Primera juvenil. Derbi a la vista. “Nada más salir el calendario fue lo primero que miramos”, cuenta Iván. “Al principio nos hizo mucha gracia, y nos empezamos a picar y a citar, pero según se fue acercando el partido la verdad es que, aun haciendo gracias durante estos días, menos queríamos jugarlo. No deja de ser mi padre, y para él no dejo de ser su hijo. Y, hombre, los dos queremos que nos vaya bien...”, explica. “Eso sí, yo quería ganarlo y se lo dije a los chicos para darle un extra de motivación”, acota Iván.

Se dieron las 17:30 de la jornada 8 de Liga; y con el resultado del Helmántico ya sabido, Tomás se acercó al árbitro [Marcos García] antes de que diera el pitido inicial para contarle la curiosidad: “¿Te imaginas que tu padre fuera árbitro y pitara el mismo partido que tú? Pues eso me pasa con el entrenador rival...”, le dijo. “Se mondaba de risa cuando le conté que pitaba nuestro derbi”, explica Tomás.

El conocerse muy bien encajonó el choque: “Y eso que nuestros estilos son muy distintos; él es más Guardiola y yo soy un apasionado del fútbol del Cholo”, relata Tomás. Hasta que en el minuto 72 el ‘derbi de los Briones’ saltó por los aires: Pablo adelanta al Jai Alai en jugada de córner. El pie del hermano Mario rondó el tanto — “Ya puestos a perder me hubiera gustado que hubiera anotado”, se confiesa Iván—. Un minuto después la defensa del Jai Alai se hizo un lío y Jaime le dio un respiro a Iván... de tan solo 15 minutos; en la penúltima jugada del partido Óscar le dio el derbi a Tomás [y a Mario]. “Se lo advertí toda la semana, no hables mucho y hazlo en el campo.... Por lo pronto ya vamos a estar cuatro meses habiéndole ganado, hasta el choque de la vuelta”, que es el 29 de marzo (jornada 21).

Con el triunfo en la mano, Mario y Tomás se marcharon por un lado. E Iván por otro: “No hemos hablado del partido después de jugarlo”.

PALABRAS CLAVE