09 agosto 2020
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La ‘vieja guardia’ del fútbol salmantino se piensa su futuro

“Seguir o no seguir”, esa es la cuestión

11 abr 2020 / 18:57 H.

La ‘vieja guardia’ del fútbol salmantino tiene, más allá de la veteranía, otra cosa en común: que a los tres les ha tocado soplar velas en mitad de la tormenta del coronavirus. Además, como si de una terna de toreros se tratara lo han ido haciendo por el rango de edad: el primero fue Jonathan Martín, capitán del CD Guijuelo, que cumplió 39 años, Carlos Rubén (también chacinero) sumó 37, mientras que Javier Carpio (Salamanca UDS) ha hecho 36. A los tres la barrera psicológica de los futbolistas -puesta en los 35 por no se sabe muy bien quién- les ha golpeado de lleno por estar confinado: “Tienes mucho tiempo para pensar...”, dice Jonathan Martín -10 temporadas seguidas en el Municipal-, el único de los tres que logró disputar partidos en Primera, los otros dos han tenido como techo la Segunda, y eso que Carpio logró un ascenso a Primera con el Alavés siendo muy protagonista...

“Este parón te da rabia”, dicen los tres. “En mi caso -relata Jonathan- me encontraba físicamente bien, tenía la confianza del míster... y te llega un parón así y te mata por el físico”, afirma dando lectura pública a sus reflexiones sobre su futuro: “Yo siempre he tenido una máxima, sobre todo estas últimas temporadas, ir partido a partido. Si no se vuelve puede, casi seguro, que hayan sido mis últimos partidos, mi adiós. Ojalá no sea así porque tengo ilusión... No puedo decir que hago una temporada de adiós sino me veo en el campo”, explica.

Carpio es la cara opuesta de la misma moneda: “Yo estoy haciendo más de lo que me manda el plan personalizado porque lo necesito por mi físico... Cuando cumplí años el otro día lo pensé, Javi, tienes 36, y la respuesta es que tengo ilusión, y el sueño que es colgar las botas en el Helmántico. Se me cumple el contrato y ya veremos, pero quiero seguir jugando”, dice el lateral salmantino. Y si Carpio es la cara y Jonathan la cruz -o viceversa-; Carlos Rubén, entonces, es el canto de esa moneda: “Mi intención es seguir, me veo con fuerzas, pero yo ya iba año a año porque hay que medirse y verse. Tengo clara una cosa, si continúo como profesional es porque el Guijuelo y yo queremos. En otro club ya no va a ser, jugaría por diversión no la forma de ganarme la vida”.

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