21 enero 2020
  • Hola

El Salamanca recibe un meneo en Valladolid (3-0) y el globo de Larrazabal se pincha

Tercera derrota consecutiva del Salamanca con el técnico vasco al mando. El Valladolid B pasó por encima de un cuadro salmantino que pudo salir goleado de los Anexos de Zorrilla en un choque donde se hicieron patentes todas sus carencias

14 dic 2019 / 21:43 H.
    Cargando reproductor ...

El Salamanca salió de los Anexos de Valladolid zarandeado y goleado y el efecto Aitor Larrazabal se disipa. El Valladolid B pasó por encima del Salamanca (3-0) y dio un baño de realidad a los salmantinos que en cuanto se juegan la merienda con los de arriba parecen dos o tres cursos menores en el recreo de este grupo II de Segunda División B.

De inicio el Salamanca tenía algunos acercamientos pero Ubis estaba muy solo en el área vallisoletana y los locales jugaban precisos, con técnica y casi de memoria. En el 18 Adri Crespo falla estrepitosamente en la salida del balón y el Valladolid B aprovecha el regalo para hacer el primero por mediación de Miguel de la Fuente. Contestó el Salamanca en el 21 con una falta al borde del área que Sergio Molina casi mete para hacer el empate. Esa fue la ocasión de gol más clara de los de Larrazabal que se fueron derrumbando de forma vertiginosa. A partir de ahí, el Salamanca ya solo veía cómo los vallisoletanos tocaban y dominaban el choque hasta que llegó el descanso.

En la segunda mitad llegó el esperpento del Salamanca. Una caricatura de equipo. Comenzó la avalancha del Valladolid B. En los primeros compases del asegundo acto Sotres le sacó un disparo a Salazar con un paradón y en la siguiente jugada hizo lo propio con una mano salvadora a otro misil de Kike Pérez. Pero es que casi sin dejar respirar Corral tuvo de cabeza en el segundo palo la sentencia. El Salamanca no salía de su campo y estaba siendo zarandeado sin compasión por el filial que se puso 2-0 en el marcador en el 59 por un penalti por mano de One que Miguel de la Fuente se encargó de ejecutar. En el 67 Soberón hizo el tercero pero es que hasta el final del choque Dani Sotres evitó un par de ocasiones más cantadas que hubieran supuesto una goleada escandalosa.

En los últimos minutos y con toda la artilerría ofensiva el Salamanca se acercó un poco más a la meta rival en busca del de la horna pero no fue capaz, o n le dejaron, ya que hubo un par de penaltis dudosos.

Daba igual, al Salamanca le habían bailado e incluso humillado.