10 diciembre 2019
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Chatón: “Estoy tranquilo por la lesión: no he dicho mi última palabra en el fútbol; no es mi final”

La artroscopia a la que se sometió fue clara: “Tienes altas posibilidades de no volver”. “Es muy duro que con 28 años te digan que tienes ese desgaste de cartílago; hay un 25% de probabilidad de volver y a eso me aferro”

24 oct 2019 / 20:07 H.

El artroscopio le dio a Jorge ‘Chatón’ Enríquez [8 de enero de 1991; Mexicali; jugador del Salamanca UDS] la “peor noticia” de su viada nada más alcanzar la ‘zona cero’ del menisco diestro: “Está muy mal; la lesión es muy grave”, le dijeron los doctores que le realizaban la prueba en Madrid. El centrocampista mexicano estaba despierto. La sedación era solo local y a cada centímetro que el aparato médico avanzaba, él preguntaba: “¿Qué ven?”. “Las noticias no son buenas: el cartílago está muy dañado...”, fue prólogo de un diagnóstico “demoledor”: “Lo mismo no puedes volver a jugar al fútbol”.

–Qué dura la artroscopia: “Lo mismo no puedes jugar al fútbol”...

–Ni se lo imagina. Ha sido lo peor que me ha pasado en el fútbol. Yo venía arrastrando un problema de menisco desde el año 2012, en la que me realizaron una cirugía... y hasta la fecha [jornada de Liga] 3 que se me inflamó en mitad del partido: ahí se me encendieron todas las alarmas porque nunca había sentido un dolor así: me hice pruebas, pero ninguna era clara: se veía una úlcera en el cartílago, se intuían restos meniscales en la zona... Pero nada era claro. Cuando me proponen hacerme la artroscopia se me encendió la luz porque sabía que me iba a decir que tenía... ¡Quién imaginaba que lo que se venía era la peor valoración de mi carrera: “Lo mismo no puedes volver a jugar al fútbol”!

–Sabiendo hoy que la lesión era “grave”, ¿cómo pudo llegar a jugar 52 minutos contra el Burgos en la Copa Federación?

–Simplemente se me redujo la inflamación; me sentí en condiciones y decidimos jugar. Claro, aguanté lo que aguanté... Yo nunca había tenido un solo síntoma que me dijera que lo que tenía en la rodilla era tan drástico. La experiencia le dice al jugador que si se siente bien y no tiene molestias puede jugar. Yo lo hice...

–Le dicen que “puede no jugar más”: Pero, ¿no va a volver a jugar? ¿Da por acabada su carrera?

–De ninguna manera. Tengo el diagnóstico; estoy firme y tranquilo. Sé que este no es mi final, sé que voy a salir adelante, va a ser difícil porque voy a comprometer mi salud, porque tengo 28 años, soy muy joven, y toda una vida por delante... Pero voy a volver. Pronto. Y aquí.

–Cuando uno asume que padece una lesión “grave”, casi por acto reflejo pregunta: ¿para cuánto? ¿Usted qué es lo que preguntó a los doctores tras el diagnóstico?

–Cuando me dicen que “no voy a volver a jugar” lo primero que me pasa es que se me viene el mundo encima: ¿Cómo puedo tener una lesión de este tipo siendo tan joven? ¿Cómo me llegó un desgaste así? La tercera pregunta que me hice en mi cabeza fue: ¿hay alguna posibilidad de que vuelva? Según me la pregunté a mí se la hice a los doctores: me dijeron que tengo un 25 o 30 por ciento de probabilidades de que pueda volver a jugar. Me dije, ahí hay un porcentaje al que agarrarse: me da mucha esperanza porque menos es un 21 o un 22. No es un gran porcentaje, no es Uxío que en 7 u 8 meses vuelve; pero es la opción que tengo.

–Un cartílago no regenera; esa lesión ya está ahí para siempre: ¿Cómo le va a salir cara ese “25 o 30 por ciento”?

–Con fuerza mental y poniéndome metas en el corto, en el medio y en el largo plazo. Y siguiendo el tratamiento que me han aconsejado: me han recomendado que vaya a un podólogo para cambiar la pisada y lo voy a hacer. Lo primero debo ser muy paciente: debo de aprender a tolerar este dolor, antes que nada, porque ya me va a acompañar para siempre... Va a ser un camino duro, pero voy a volver. Estoy muy contento de que en este trayecto me esté acompañando y me vaya a acompañar el doctor Garrido. El trato que me está dando es extraordinario: no puedo estar en mejores manos.

–No ha podido coincidir en mejor fecha la llegada de su familia —mujer y dos hijos— a Salamanca: el viernes le dan el diagnóstico y el domingo los tiene aquí...

–Soy creyente; y creo que todo pasa en el momento justo por algo. Es la muleta que se me ha dado para volver a jugar. Mi familia viene para darme un impulso. Venían para apoyarme toda la temporada; pero han venido para hacerme volver a jugar.

–¿Qué le ha dicho el Salamanca UDS sobre su lesión? ¿Qué planes tienen? Usted descartó marcharse a horas de que cerrara el mercado pese a recibir una oferta potente de Asia.

–Sí, me llegó, me la pensé y tomé la decisión correcta: quedarme. Con lo que me ha sucedido el club me lo ha demostrado. Se han portado muy bien. Me demuestran su paciencia y su apoyo al mantenerme la confianza y el puesto a la espera de ver en un tiempo prudente como van las cosas, como evoluciono. Por eso quiero volver a defender en el campo este escudo.

–Le dicen que “mantiene” el puesto, pero la ficha de Uxío la han utilizado para fichar a un centrocampista. A Sergio Molina.

–Normal, menudo fichaje: es una garantía. El pasado año logramos hacer un buen tándem, me encantaría volver a jugar con él.

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