16 octubre 2019
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España gana el segundo Mundial de su historia tras una final mágica contra Argentina

La selección española de baloncesto se cuelga el oro 13 años después (75-95) liderada por Ricky Rubio

15 sep 2019 / 17:13 H.

La selección española de baloncesto ha vuelto a tocar la gloria al conquistar el segundo Mundial de su historia en el Wukesong Sport Arena de Pekín, donde ha completado una faena perfecta a todos los niveles para despachar a Argentina (75-95) y subir de nuevo al Olimpo del baloncesto 13 años después de hacerlo por primera vez en Japón.

Igual que ocurrió en la final de Saitama 2006, en aquella ocasión contra Grecia (70-47), España se exhibió en la batalla final por el oro con una actuación fantástica liderada por Ricky Rubio (20 puntos), flamante MVP del Mundial, y Marc Gasol (14, 7 rebotes y 7 asistencias), incluidos ambos en el quinteto ideal del torneo.

Fue el cierre soñado a un camino que se inició hace casi dos años, con el estreno de las inciertas ‘ventanas’ FIBA. Doce jugadores abrazan la gloria en China, pero muchos más tiraron de la selección cuando más oscuro pintaba el futuro. Sergio Scariolo lo reconoció sacando a pista en los últimos minutos a Quino Colom, Javi Beirán y Xavi Rabaseda, los únicos que han vivido todo este largo proceso con final feliz.

Si el seleccionador pudo permitirse ese homenaje fue porque sus pupilos completaron un partido espectacular para tumbar a un bravo rival que nunca se rindió, pero que tuvo que acabar admitiendo su inferioridad. 13 años después de aquella recordad semifinal en Japón, con el triple fallado por Andrés Nocioni, España volvía a cerrar el sendero de la gloria a la selección sudamericana.

De aquel día repiten el capitán Rudy Fernández y Marc Gasol, supervivientes de la mejor generación en la historia del baloncesto español. En el caso del pívot, completa un año inolvidable en el que también ganó el anillo de la NBA con los Raptors. Tan solo Lamar Odom había sido capaz de hacerlo en toda la historia del baloncesto.

Tras batir a Túnez, Irán, Puerto Rico, Italia, Serbia, Polonia y Australia en este Mundial, la albiceleste también se sumó a la lista de víctimas. Se estrelló una y otra vez contra la defensa española, siempre comandada por Rudy y Víctor Claver, y quien más lo sufrió fue Luis Scola, su mejor hombre en el torneo. Argentina ya perdía por 21 puntos en el tercer cuarto cuando el pívot estrenó su anotación.

España cerró los aros, destrozó a su rival en la batalla por el rebote (47-27) y dominó todo el encuentro desde un arranque fulgurante (2-14). En ataque todo fluía y hasta seis jugadores de la campeona alcanzar dobles dígitos de anotación. Argentina amagó una reacción (13-14), pero ya no nunca estuvo tan cerca en el marcador y en el ecuador del segundo cuarto ya rumiaba la derrota tras encajar un parcial de 1-17 (14-31).

Aguantar, controlar y celebrar

Poco importó que Ricky cometiera su tercera falta antes del descanso porque Sergio Llull (15) volvió a dar relevos de calidad y entre todos sabían cómo frenar al desesperado Facundo Campazzo, un ‘diablo’ incontrolabe para Francia en semifinales. Después del descanso, España apretó aún más el acelerador y empezó a rozar el oro tras un ‘2+1’ de Ricky (33-55, min.25)

Pero el carácter argentino no entiende de claudicaciones y los jugadores del ‘Oveja’ Santos tiraron de orgullo para soñar con una remontada casi imposible. Lideraron el asalto los madridistas Gabriel Deck (24) y Nico Laprovittola (17), mordiendo en defensa a todo el campo, soltando manos y furia en cada encontronazo.

Pero lo más cerca que estuvo Argentina fue el 56-68 (min.33). Scariolo paró el partido, pidió templanza a sus jugadores y estoy respondieron con sabiduría, moviendo la pelota con acierto, repartiéndose la anotación y las jugadas de méritos, cero egoísmos, un equipo con mayúsculas que ha asombrado a todo el planeta cuando hace dos semanas no contaba en las quinielas de casi nadie.

Una penetración de Llull supo a descabello a falta de dos minutos (70-90). Por fin bajaron los brazos los argentinos y pudo saborear España su éxito sin angustias, quién sabe si hubieran aguantado los corazones después de dos prórrogas ante Australia en semifinales. Se abrazaron los jugadores, por fin sonrió el hierático Scariolo, que también ha firmado el doblete con el anillo NBA, y se emocionó en la grada Jorge Garbajosa. campeón mundial como jugador y ahora como presidente de la FEB.

El exjugador también es hilo conductor de una trayectoria espectacular que empezó en 2006 y que permite que a España se le caigan las medallas de los bolsillos: ya cuenta 11 desde entonces entre Mundiales, Juegos Olímpicos y Europeos. Siguiente estación, los Juegos de Tokio.

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