08 agosto 2020
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El preparador de fútbol salmantino que vive el coronavirus en tierras árabes

Gonzalo Rodríguez es uno de lo encargados de poner a punto a la selección de Catar para su mundial de 2022

14 abr 2020 / 16:36 H.

Dentro del corrimiento de tierras del deporte -aplazamientos de los Juegos Olímpicos o la Eurocopa al 2021- propiciado por la crisis sanitaria del coronavirus, hay un gran evento que se salva de la 'quema': el extraño Mundial de Catar -para el que faltan más de dos años y medio, pues se celebrará del 21 de noviembre al 18 de diciembre-. A penas si se ha visto afectado de pasada: el aplazamiento dos 'ventanas' de las fase de clasificación en Asia -la pasada del 23 al 31 de marzo y la próxima del 1 al 9 de junio-; y el retraso en la inauguración de tres de sus grandes estadios: Al-Rayyan, Ciudad de Educación, y Al-Bayyt. Y ya. Pues, por ejemplo, la fase de grupos europea -la que más billetes da para disputar el Mundial con 13-, no arrancará hasta el marzo del año que viene, y ni siquiera ha sido sorteada, se celebrará (si nada lo impide) en noviembre. La construcción de sedes tampoco ha parado: Mohamed Abdullah Al Mulla, el Ingeniero gerente del recinto Ras Abu Aboud, que será el primer estadio en todo el mundo que se va a desmantelar después del Mundial ha señalado al respecto esta misma semana lo siguiente: "El coronavirus expandido en todo el mundo recientemente no afecta las preparaciones del Mundial de Catar 2022 ni a los contenedores ni en los materiales de construcción, por lo tanto, el flujo de trabajo sigue perfectamente, según los plazos establecidos". Todo fluye sigue según lo previsto, vaya.

Tanto es así que el impacto global del coronavirus afecta de manera muy somera al emirato árabe. "Los cataríes, en su gran mayoría, hacen vida normal y no se dan cuenta de la gravedad de la situación", relata el salmantino Gonzalo Rodríguez, que es uno de los preparadores físicos en los que ha confiado Aspire -la academia del fútbol de Catar- para poner a punto a las 'estrellas' locales de cara a su Mundial. "Los europeos que vivimos aquí lo vemos todo con mucho respeto, vemos lo que está pasando, en el caso de mi familia, en España y estamos muy concienciados de hacer de manera correcta la cuarentena; tratamos de explicarles que es un problema que, más tarde o temprano nos golpeará de manera directa, pero no se quieren dar mucha cuenta", indica.

En pleno confinamiento el papel de Gonzalo Rodríguez redobla importancia. El mantenimiento de lo que se había lograd progresar "es clave". Cabe recordar que de su mano Catar ya logró el pasado 2019 la Copa de Asia, en toda una declaración de intenciones hacia 2022. "Catar va a ser entonces una selección muy preparada y competitiva. Ya vaticiné hace unos años que al menos va a llegar a los cuartos de final y os apuesto lo que queráis. Son jugadores que van a llegar a ese momento en su plenitud y todavía van a seguir creciendo", apuntaba el charro tras conseguir el título, ahora su misión es que esa cuenta atrás física no se corte de raíz. Sobre todo porque en el país lo que sí se transmite con rotundidad en su población -tanto locales como no- es que el Mundial "no corre ningún peligro": "En la Federación ni le han echado cuentas al coronavirus; por el momento no hay ningún miedo con el Mundial. No tienen dudas de que se celebrará en sus fechas al restar más de dos años y medio para su celebración. De hecho que en China la situación esté remontando en las últimas fechas les hace seguir más en firme con todo el calendario previsto que se extiende hasta la fecha en la que nos encontramos".

Sesiones con ‘Zoom’

En Catar los entrenamientos no son distintos a los que se practican de un mes (casi) para acá en España, debido a la crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus extendida ya por todos los rincones del planeta: videollamada grupal y a trabajar lo que "se puede". "Nos aprovecharnos de los avances tecnológicos y hacemos sesiones en directo a través de la plataforma Zoom. Por supuesto no es lo mismo que en el campo, pero intentamos minimizar en lo posible las pérdidas que puedan tener a nivel físico los jugadores", explica Gonzalo Rodríguez, quien es el encargado de mantener el tono de los jugadores cataríes en plena cuenta atrás para la celebración en dos años (2022) de su Mundial.