14 julio 2020
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A pensar en la temporada que viene: El cierre de fronteras obstaculizará la política de fichajes del Salamanca UDS

Al menos hasta octubre no habrá visados para turistas y, aunque los jugadores con contrato sí podrán llegar, las trabas burocráticas crecerán todavía más

07 may 2020 / 11:39 H.

La crisis del coronavirus ha provocado que el Gobierno haya cerrado al menos hasta octubre las fronteras a turistas extranjeros y es que lo requisitos para entrar en España se endurecen para combatir el COIVD19, hecho que afecta al deporte salmantino y en especial al Salamanca, que es el club con más jugadores extranjeros con 12 en el primer equipo y una docena en el filial y categorías inferiores. De este modo, el proyecto de Manuel Lovato de traer jugadores mexicanos y sudamericanos al Helmántico va a tener muchos problemas de cara a la próxima temporada. Se trata de un obstáculo más a esa política de fichajes de Lovato que ha provocado que la mitad del primer equipo sea de otros países, principalmente México.

Aunque las fronteras estén cerradas a turistas extranjeros, los jugadores con un contrato de trabajo no tendrán problemas para entrar y podrán fichar por sus equipos pero los trámites se complican con sus familias ya que deberán acogerse al concepto de reagrupación familiar para poder traerse al núcleo familiar íntegro a Salamanca. En esta situación ya hay varios ejemplos como el de Chatón o Chiapas, aunque reconocen que los trámites son más tediosos con familia.

El Salamanca hasta la fecha utilizaba la fórmula del visado de turista que permitía al ciudadano extranjero estar como máximo 90 días. En esta situación han estado lo los preparadores físicos mexicanos como Toño Durán, Hugo Parra o el actual encargado de la preparación física Memo Calvillo. El propio dueño y presidente del Salamanca con la nueva norma no podrá estar en Salamanca hasta que se abran esos visados de turista lo mismo que le sucede a Ulises Zurita, presidente institucional del Salamanca que regresó a México en las últimas horas.

Además, en los últimos meses, antes de la llegada del coronavirus, el Salamanca ya era protagonista de numerosos problemas burocráticos para traer a sus futbolistas, un proceso que suele durar entre 15 y 20 días y que en el club salmantino se ha demorado varios meses en algunos casos como el del argentino Facundo Quintana o el uruguayo Owen Falconis, por no hablar del paraguayo Marcelo Acosta que fue fichado a finales de enero y ni siquiera ha podido venir a España a jugar en el Helmántico.

Los problemas burocráticos de las familias puede suponer un hándicap y es que los futbolistas extranjeros miran y mucho el cómo y dónde van a poder estar sus parejas e hijos para decidirse por un club. Si al Salamanca ya se le atragantaban los visados, ahora con el COVID19 el riesgo se eleva.

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