08 julio 2020
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25 años de la histórica noche para Salamanca

El 27 de junio de 1995 la UDS ascendió a Primera División tras el histórico 0-5 en el Carlos Belmonte frente al Albacete. Los protagonistas explican que tienen el partido grabado en su memoria a pesar del tiempo transcurrido: “No se nos olvidará nunca”

27 jun 2020 / 18:26 H.

Hoy se cumplen 25 años de una de las mayores gestas del deporte salmantino en toda su historia: el ascenso de la Unión Deportiva Salamanca a Primera División tras vencer 0-5 en el Carlos Belmonte al Albacete, remontando el 0-2 de la ida en el Helmántico que había cortado de golpe la confianza de miles de aficionados. Muy pocos tuvieron el privilegio de verlo en directo: algo más de un centenar de valientes que acudieron a tierras manchegas y los privilegiados que tenían entonces Telemadrid, que retransmitió el encuentro, aunque según fueron pasando los minutos los bares que dieron la señal se fueron llenando de ‘creyentes’.

Aquella noche, el Salamanca de Juanma Lillo culminó un viaje de ensueño que había comenzado un año antes subiendo a Segunda y llegando a la máxima categoría a las primeras de cambio, y haciéndolo además con un atractivo fútbol. Dos de los protagonistas de la gesta, Miguel Torrecilla y José Agustín Cenzual ‘Sito’, reconocen que a pesar del tiempo pasado tienen todo lo vivido en aquellas horas muy presente. “Es inevitable. Cuando te encuentras con compañeros de aquella época en la que coincidimos con Lillo o he vuelto a a Albacete con otros clubes sale aquel partido. Fue algo histórico que ha quedado para siempre en la memoria y que nos provoca mucho orgullo”, explica el excentral de Morille y actual director deportivo. Su compañero en la zaga de aquel día va más allá: “Son momentos especiales que se te quedan en la memoria aunque pasen muchos años. Tengo la película no solo del partido, sino de lo que pasó antes y después, muy presente en la mente. A mí, y creo que a mis compañeros es el partido que más se me quedó clavado, no se nos olvidará nunca”.

Torrecilla: “Cuando me encuentro compañeros de aquella época o vuelvo a Albacete siempre sale a relucir aquel partido”

Además de jugar los 90 minutos del tiempo reglamentario y los 30 de la prórroga, tanto uno como otro fueron protagonistas en los dos primeros goles, que hicieron que la eliminatoria quedara igualada. Torrecilla hizo el primero en el minuto 40 al cabecear a la red un centro lateral de Vellisca en una falta y así lo recuerda: “Teníamos la consigna de marcar el primero, independientemente de quién fuera, y si era en la primera parte mucho mejor para tener más tiempo y poder igualar la eliminatoria. Y aunque fuera al final, íbamos a provocarles muchos nervios. Después llegó el gol de Urzaiz y en la prórroga, con uno más, fuimos muy superiores”.

Prórroga forzada con el gol del ariete navarro, pero que tuvo un colaborador casi involuntario en Sito, que fue el que colgó el balón a la olla desde casi el centro del campo: “Estaba acabado el partido y yo me había quedado por allí después del jaleo que hubo con la expulsión y pensé que Josema la iba a poner directa, pero me la sacó en corta y lo único que hice fue mandarla al área a lo que cayera, porque pensé que el árbitro podía pitar el final. Después, todo fue rodado”.

El propio Urzaiz, el recordado Antonio Díaz y Vellisca fueron los encargados de certificar el ascenso cuando Brito Arceo pitó el final del encuentro. El Salamanca había goleado a un Albacete con grandes jugadores como Zalazar, Dertycia, Molina, Morientes o Santi Denia, y regresaba a Primera División doce años después.

Sito: “Estuve en cinco ascensos con el Salamanca pero es el partido que más marcado se me quedó”

La celebración también quedará para siempre en el recuerdo. Aquella noche del 27 de junio de 1995 a dos bandas, en Albacete y en toda Salamanca, después de que los aficionados fueran viendo que la proeza ya no era tan imposible. Los futbolistas hicieron parada en Madrid y allí continuaron la fiesta junto a sus compañeros del Deportivo de La Coruña, que unas horas antes se habían proclamado campeones de la Copa del Rey en el Bernabéu. Pero lo mejor fue al día siguiente: al paso del autobús del equipo los pueblos estaban llenos y en la Plaza Mayor no cabía ni un alfiler. “Al llegar a Salamanca y poder celebrarlo con nuestra gente todo fue increíble. Estábamos deseando llegar”, recuerda Torrecilla. Sito coincide con él: “No teníamos nada preparado, salimos muy tarde de Albacete y en el bus nos dio el bajón. Después tuvimos la fiesta en Madrid, pero desde Peñaranda hasta Salamanca con toda la gente en la calle fue algo apoteósico. Viví cinco ascensos con la Unión pero sin duda fue el más especial”.

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