13 noviembre 2019
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Desaparecen tres cuerpos del cementerio de Zamora

Una familia fue a dar sepultura a una pariente y descubrió que faltaban tres familiares ya inhumados

09 nov 2019 / 12:06 H.

La desaparición de tres cuerpos del cementerio es algo que preocupa a la población de Zamora. No suele ser habitual y por eso ha sorprendido a propios y extraños, que no son capaces de encontrar una explicación satisfactoria.

Todo comenzó cuando una familia procedió a enterrar un familiar en el zamorano cementerio de San Atilano, en una sepultura de tierra en la que descansa el resto de medios de la familia. Al realizar la inhumación se desveló la ausencia de tres cuerpos que deberían haber estado ahí. A partir de ese imprevisto, se ha estado produciendo un conflicto a tres partes: la familia, el Ayuntamiento y los encargados del cementerio.

Aunque ese evento data en abril 2017, los afectados afirman no haber recibido un trato adecuado por parte de la administración, tal y como informa La Opinión de Zamora. Por su parte, ha presentado una reclamación al Procurador del común. La familia niega haber autorizado ni una sola exhumación ni nada similar. Durante dicho entierro, requirieron documentación acerca de los derechos funerarios, porque “no constaba en los registros municipales”.

La versión del Ayuntamiento da perspectiva de lo sucedido. Tal y como señalan, que se pusieron en contacto con los encargados del cementerio de San Atilano en hasta tres ocasiones con el reclamante. Querían que les aportaran información acerca de la titularidad de la sepultura. Pero “las tres cartas y los tres acuses de recibo fueron devueltos, demostrando que ninguna de ellas fue recogida.

Los encargados del cementerio han hecho hincapié en que “no existe documentación ni dato alguno que indique que se ha producido un traslado de restos o exhumación”. Además han encontrado una posible explicación al suceso: “se trata de una sepultura de tierra, por lo que no tiene nichos construidos; y los restos debían estar en la sepultura cuando se hizo el último enterramiento, deben encontrarse enterrados bajo tierra y por ello no se llegó a ellos cuando hizo la última inhumación”.

La última titularidad localizada está fechada en 1957, dos hermanas ya fallecidas.