17 septiembre 2019
  • Hola

Cuando Castilla y Portugal se repartieron el Nuevo Mundo en Tordesillas

Se cumplen 525 años del Tratado que fijaba al división de las zonas de exploración y conquista de los territorios recién descubiertos

08 jun 2019 / 13:16 H.

El 7 de junio de 1494 la localidad vallisoletana de Tordesillas acogió la firma de un tratado entre el rey Juan II de Portugal y los Reyes Católicos por el que sus respectivas coronas se repartieron las zonas de expansión e influencia en los territorios recién descubiertos tanto en América como en Asia.

Con motivo del 525 aniversario de esta firma y del Día Internacional de los Archivos --que se celebra cada 9 de junio--, las Casas del Tratado de Tordesillas acogen hasta este domingo una exposición en la que se exhibe el documento original, la primera vez que podrá verse en el lugar donde se firmó, acompañado de otros legajos de la época, algunos de ellos inéditos desde el punto de vista museístico, procedentes del Archivo General de Indias, el Archivo Histórico Nacional y el Archivo Histórico de la Nobleza.

Los actos conmemorativos acogen también un encuentro internacional sobre el Tratado y la política atlántica de las coronas castellana y portuguesa, así como otra exposición acerca del V centenario de la primera vuelta al mundo.

Tras la caída de Constantinopla en manos de los turcos en 1453, Occidente buscaba nuevas rutas para conectarse con los mercados de extremo oriente, tarea en la cual Portugal había tomado la delantera. Así, en 1488 Bartolomeu Dias dobló el Cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África, lo que abría la posibilidad a alcanzar la India circunnavegando el continente africano.

Castilla, por su parte, se sumó a la carrera por establecer nuevas rutas a Asia apostando por el proyecto de Cristóbal Colón de llegar al este desde el oeste, si bien en lugar de alcanzar las costas de China y Japón como pretendía, se topó con el continente americano en 1492.

Esto generó tensión entre Castilla --recientemente unida a Aragón mediante el matrimonio de los Reyes Católicos-- y Portugal, que trató de resolverse mediante diferentes acuerdos, el primero de los cuales tuvo lugar en Alcaçobas en 1479, por el que se ponía fin a la guerra civil castellana por la sucesión de Enrique IV, en el que se establecía, entre otros aspectos, el dominio castellano sobre las Islas Canarias y el luso sobre Madeira, Azores y el Golfo de Guinea.

BULAS ALEJANDRINAS

Sin embargo, el descubrimiento de nuevos territorios obligó a reformular los términos del acuerdo. La Monarquía Católica logró del Papa Alejandro VI (el valenciano Rodrigo Borgia), una serie de bulas que reconocían el dominio de Castilla sobre las tierras situadas 100 leguas a poniente de Azores y Cabo Verde.

En cualquier caso, la oposición de Portugal forzó la negociación de un nuevo tratado que evitara el enfrentamiento, el cual se firmó en Tordesillas el 7 de junio de 1494, refrendado más tarde por los respectivos soberanos.

El acuerdo alcanzado a orillas del Duero desplazaba la línea de demarcación entre las zonas de influencia a 370 leguas al oeste de Cabo Verde, con lo que Portugal pasaba a tener derecho sobre el extremo oriental de Sudamérica, actual Brasil. No obstante, nunca se llegó a explorar las zonas afectadas por dicha línea, de modo que con posterioridad cada parte interpretaría el acuerdo según sus intereses.

El Tratado contenía un segundo acuerdo de Pesquerías relativo al derecho de pesca en la costa atlántica africana, en virtud del cual los castellanos podían hacerlo al norte de Cabo Bojador, pero no al sur, mientras que ambos eran libres de asaltar la costa musulmana adyacente. En cuanto al reino de Fez, en el actual Marruecos, ambas coronas establecieron sus zonas de influencia a partir de la plaza de Cazaza.

La exposición inaugurada el jueves por el ministro de Cultura y Deporte en funciones, José Guirao, recoge el tratado original --incluido desde 2007 en el Registro de la Memoria del Mundo de la Unesco--, que fue redactado en portugués, así como su copia en castellano.

Asimismo, cuenta con dos cartas fechadas en 1493 y remitidas por el rey Juan II a Fernando el Católico. En una de ellas, el primer testimonio escrito conocido de la gesta del descubrimiento, el monarca luso comunica la llegada de Colón a Lisboa y el envío de un embajador a la corte castellana para negociar la expansión atlántica.

ARCHIVO DE LA NOBLEZA

En la segunda, el rey portugués se compromete a paralizar las salidas de nuevas carabelas hasta dos meses después de que sus emisarios informen a los Reyes Católicos. Ambos documentos pertenecen a la familia Maldonado, condes de Villagonzalo, y están custodiados en comodato en el Archivo Histórico de la Nobleza.

El visitante podrá ver también dos cartas de Cristóbal Colón, una de ellas autógrafa y dirigida a Isabel la Católica sobre asuntos de Indias, y la otra, informando a un escribano regio de los detalles de su primer viaje a las Indias, ambas conservadas en el Archivo General de Simancas (Valladolid).

Otros documentos que completan la exposición son el Tratado de las Pesquerías, custodiado en el Archivo Histórico Nacional y las capitulaciones matrimoniales entre el emperador Maximiliano y los Reyes Católicos para el matrimonio de la infanta Juana y el archiduque Felipe, y del príncipe Juan con la archiduquesa Margarita.

Asimismo, durante dos días se celebrará un encuentro internacional con investigadores y especialistas lusos y españoles para analizar con una decena de ponencias y debates la trascendencia del Tratado en la política exterior de ambas monarquías.

Los actos conmemorativos del 525 aniversario de la firma del Tratado de Tordesillas se completarán con numerosas actividades programadas en la localidad vallisoletana en el Museo de las Ferias de Medina del Campo y en el cercano Archivo General de Simancas, entre ellas visitas guiadas nocturnas y una recreación histórica de la firma del Tratado.

En el marco de estas celebraciones, la villa tordesillana acoge la muestra itinerante ‘El sueño. De la idea al proyecto’, organizada por Acción Cultural Española y el Ministerio de Cultura y Deporte para conmemorar los 500 años de la primera vuelta al mundo.