26 mayo 2020
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Ricardo, ‘héroe’ salmantino del campo: “Estamos aprovechando para revisar y reparar la maquinaria”

Ricardo Miguel, de Villoruela, espera retomar la actividad con sus cosechadoras a últimos de junio con el cereal, y advierte que el maíz se recogerá este año más tarde

13 may 2020 / 10:55 H.

Ricardo Miguel tiene junto a su hermano una empresa dedicada a trabajos agrícolas en la que se dedican, principalmente, a cosechar con sus máquinas los cultivos que se van dando a lo largo del año, principalmente maíz y cereal. “A primeros de marzo acabamos las últimas parcelas de maíz que cosechamos y apenas unos días después se decretó el Estado de Alarma”, comenta.

A lo largo de estas semanas, como cualquier otro año libre de coronavirus, han parado su actividad. “Esta época la aprovechamos para revisar, reparar y poner a punto la maquinaria y el trabajo se hace en la nave”, afirma. En su pueblo, enclavado en la zona de Las Villas, en la comarca de Peñaranda, los agricultores han intentado seguir con la normalidad a pesar de la situación derivada de la pandemia y, también, de las condiciones meteorológicas.

“La lluvia les ha complicado, sobre todo, la siembra del maíz que normalmente suele hacerse en el mes de abril y que prácticamente están empezando ahora por lo que en esta campaña también se cosechará más tarde de lo habitual”, añade. A medida que el país intenta recuperar la normalidad con las fases de desescalada, aunque en Las Villas aún toca esperar un tiempo para salir de la fase 0, los hermanos Miguel tienen ya la vista puesta en la campaña de cereal que iniciarán a finales de junio.

“La verdad es que el cereal en esta zona de la comarca de Peñaranda se presenta muy bien y también será un buen año para la paja porque está muy algo. El año pasado fue desastroso y todos confían en que éste compense un poco pero ahora el temor principal está en las tormentas”, reconoce Ricardo Miguel.

Frente a una situación que no ha dejado a nadie indiferente y que ha obligado a replantear el modo de vida diario, el joven maquinista de cosechadora no duda en señalar que “lo importante en este caso es que estemos bien, que el virus no nos coja y por lo demás intentaremos ir retomando la normalidad poco a poco”. En poco más de un mes sus máquinas arrancarán motores para recorrer la comarca cerealista peñarandina.