17 agosto 2019
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Producción cero: “Ni un bidón de miel” en los almacenes de Salamanca

La esperanza de los apicultores está ahora en las mieles tardías

19 jul 2019 / 16:05 H.

La sequía se ha cebado con el campo salmantino y especialmente con sectores como el de la apicultura, donde la falta de agua ha provocado que la campaña de mieles de primavera sea la peor de los últimos quince años. Así lo denuncian desde COAG, donde hablan de un contexto “especialmente adverso” para el sector en toda España.

En Salamanca, los problemas de floración en el campo por la falta de humedad en la tierra impidieron a las abejas trabajar a pleno rendimiento durante la primavera y eso ha hecho que en los almacenes de los apicultores apenas haya producción en este momento.

Desde la cooperativa Reina Kilama, en San Miguel de Valero, hablan de una producción “cero”. “No tenemos ni un bidón de mieles claras o de primavera porque la campaña ha sido un desastre”, lamenta su presidente Santiago Canete, que asegura que la única que empieza a entrar ahora en los almacenes es la de retama al ser más tardía.

La campaña de este año depende en este momento de lo que ocurra con las mieles de verano, las de encina y roble, que comenzarán a recogerse entre los meses de septiembre y octubre.

Los apicultores aseguran que el ‘palo’ que han recibido este año era previsible, teniendo en cuenta la manera en la que había comenzado la campaña en Andalucía, la primera comunidad en comenzar a recoger la producción. “Sabíamos que no iba a ser buena por cómo estaban yendo las cosas allí y por cómo fueron luego en Extremadura. Al final es un efecto dominó”, reconoce el apicultor salmantino.

A la preocupación por cómo irá la campaña en los próximos meses —especialmente después de un último año que tampoco fue bueno para el sector en toda España— se suma ahora la incertidumbre de lo que ocurrirá con el acuerdo de la Unión Europea con los países de Mercosur.

Los apicultores también siguen pendientes de lo que ocurrirá con una de sus reivindicaciones históricas, como es la de mejorar el etiquetado de la miel aclarando el origen del producto y evitando así confusiones entre los consumidores. El sector sigue todavía a la espera del nuevo decreto, que siguen sin salir adelante a pesar del compromiso mostrado en su día por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Una promesa que sigue acumulando meses de retraso, lo que aumenta las dudas entre los apicultores sobre si finalmente la medida saldrá adelante y de qué manera lo hará.