08 marzo 2021
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Los veterinarios lo tienen claro: “Es imposible que conviva la ganadería extensiva con el lobo”

Desde 2003 hasta 2011 su trabajo era visitar a los ganaderos de Salamanca que habían sufrido ataques para determinar si era perro o lobo

Juanma -Juan Manuel Rodríguez Huidrobo- fue durante 8 años la cara amable que veían los ganaderos nada más sufrir un ataque de lobos en Salamanca. Ahora veterinario en la Sierra de la Culebra, es uno de los que mejor conoce el problema que vive Salamanca con el lobo.

–¿Hay que prohibir la caza del lobo?

–Me parece una barbaridad. Hoy la caza del lobo esta reglamentada aunque se pueda cazar al norte del Duero no sale uno por la mañana y caza un lobo: hay cupos según daños, población... Se dice que se va a prohibir la caza, como si se cazaran lobos. En Zamora no se cazan ni un 30% de los autorizados. Hay más lobos que hace 15 años y es señal de que el programa funciona: al cazador le interesa que haya lobos porque es un ingreso y antes de poderse cazar había trampas, incendios...

–¿Qué es lo que más le impresionó de su trabajo con ganaderos atacados por lobo?

–Mira que he visto grandes lobadas pero lo más duro era ver la cara de impotencia de los ganaderos. No cuando tienes un ataque, sino cuando le empieza a ser repetitivo el tema y el lobo le mata un ternero, luego otro, después 10 ovejas... ver esa cara del ganadero preguntándose qué hace. El campo de Salamanca era ajeno ya al lobo porque desapareció en los años 30 ó 40 del siglo 20, no estaban acostumbrados y me resultaba duro visitar familias.

–¿Puede convivir la ganadería extensiva con el lobo?

–Es imposible. El lobo es depredador y mata. En la Sierra de la Culebra había cuatro ataques porque come otros animales, ciervos, jabalíes... y en Salamanca, en cambio, todos los días al menos uno con una población de lobo mucho menor. ¿De qué se va alimentar aquí? Pues del ganado. Habría que cambiar todo el sistema productivo. Si necesita comer y no tiene otro sitio, pon las vallas que quieras, que entrará.

–¿Y con mastines?

–En Salamanca había muy pocos o casi ninguno. Hubo un programa para regalar cachorros pero eso es un error, hay que llevarlos ya lobeados, de 6 ó 7 meses, porque si va de cachorro y lo acariciamos todos, al final no vale. Tiene que estar con las ovejas y terneros y así se acostumbra a que es uno más y debe defenderlos.

–¿Por qué hay menos ataques grandes que antes?

–El ganadero se lo pone más difícil y va al menudeo. Pero si ve 20 ovejas y puede matarlas a todas, lo hará. Es su instinto.

–¿Cómo se distingue el ataque del lobo del de perro?

–Es ver un conjunto, el entorno, suelo, rastros... nos apoyábamos mucho en la guardería de montes. Intentabas huellas, estrategia de ataque... Estoy seguro de que a veces pensamos en lobo y era perro y al revés, porque esto no es matemático. Luego ves que la mordedura del lobo es muy precisa, va al cuello, como un francotirador , mientras que los perros hacen 20. En un ternero las lesiones típicas son en el cuello pero si no llega, como en una vaca, va al anca, hasta inmovilizarla. A la oveja la muerde en carrera al cuello y cuando cae va a otra hasta que se aburre o cansa y va a rematar a alguna que quedara con vida. Me ha pasado ver ovejas que hasta que no pelas el cuello no ves los colmillos clavados: por dentro destrozada y por fuera, ni sangre. Me quedo alucinado de lo precisos que son matando. Los mayores desperfectos los dejan a finales de agosto, más o menos, cuando las lobas cazan con lobeznos y ves algo parecido a mordeduras de perros, porque están aprendiendo.

–¿De cuántos ejemplares eran las manadas que veían?

–Había de todo. Pero la mayoría de animales eran individuales, no reproductores. Son animales dañinos que no matan para comer, están como locos y van de aquí para allí: los conocíamos como dispersantes. Eran auténticas máquinas de matar: el 60% eran daños de animales dispersantes y no de manadas. Si ahora no se matan esos lobos, ¿qué va a pasar? La manada es otra cosa. Mata menos. La más grande que vi fue de 7 ejemplares entre Peñausende, Santiz, Topas... El lobo en una noche puede hacer 100 kilómetros.

–¿Cree que si no se caza el lobo vendrán más a Salamanca?

–Si. En el momento en el que no se cacen se va a extender, aunque con el tiempo se llegue a estabilizar. El lobezno necesita generar su manada y se va a ir a 20 o 30 kilómetros y si no se le presiona, se va a asentar, volverá a reproducirse y ocurrirá lo mismo. Que se preparen los del sur del Duero. En Castilla y León la principal causa de muerte es el disparo. Si no cazas, habrá más daños.

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