16 septiembre 2019
  • Hola

Los buitres devoran a una vaca de parto en Vilvestre

El propietario de la explotación encontró a más de 200 de estas aves carroñeras devorando a la vaca y a su ternero

19 ago 2019 / 12:56 H.

La provincia de Salamanca ha registrado un nuevo ataque de buitres a ganado vivo. Los carroñeros mataron este viernes 16 de agosto en Vilvestre a una vaca de segundo parto y a su cría, que apenas asomaba la cabeza, según han informado este lunes la organización agraria Asaja.. El propietario cree que las rapaces atacaron al animal nada más comenzar el parto. Cuando llegó a la finca encontró a “entre 200 y 300 buitres” que acababan de comenzar a devorar a los animales. La vaca, una limusina pura de tres años y medio de edad, estaba sana, al igual que el ternero, que no presentaba ningún problema relacionado con el parto.

Cargando reproductor ...

El ganadero reconoce que es el primer ataque de estas características que sufre en su finca, aunque es un problema muy común en esta zona del oeste de la provincia salmantina. De hecho, el pasado mes de enero, Vilvestre registró otro ataque de buitres que se saldó con la muerte de otra vaca que estaba de parto. La población de estas rapaces es muy abundante en esta parte de la geografía charra, pues los buitres cuentan con innumerables criaderos en los alrededores.

El ganadero afectado por este último ataque pide a la administración “una solución urgente para este problema” y afirma que “el remedio pasa por que nos dejen tirar los cadáveres en los muladares. Si el buitre es un animal protegido, tiene que estar correctamente alimentado”, añade. El propietario solicitó hace unos meses los permisos pertinentes para poder depositar los cadáveres del ganado en los muladares, pero la administración regional le denegó la autorización.

La provincia salmantina ha registrado tres ataques de buitres a ganado vivo en apenas veinte días. Por ello, Asaja Salamanca reclama a la administración una mayor sensibilidad ante esta problemática y la puesta en marcha de medidas urgentes que sirvan, por un lado, para reducir el número de ataques y, por otro, para compensar las pérdidas económicas que sufren los ganaderos afectados.

PALABRAS CLAVE