03 abril 2020
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La esperanza del campo salmantino está en Japón

El país nipón se ha convertido en ‘objeto de deseo’ después de abrir sus fronteras a las exportaciones españolas de carne de vacuno, ovino y caprino

23 feb 2020 / 09:51 H.

Con más de 125 millones de habitantes y una elevada renta per cápita, el país nipón se ha convertido en el objetivo después de que, tras muchos años de negociación, accediera a abrir sus fronteras a las exportaciones españolas de carne de vacuno, ovino y caprino. Hablamos con dos expertos que nos cuentan las razones de esta nueva esperanza.

Javier López (director de Provacuno): “España tiene margen para incrementar la producción”

Javier López es el director de la Interprofesional de la Carne de Vacuno -Provacuno-. Destaca que ahora España ocupa el quinto puesto en el ránking de países de la UE en producción de carne de vacuno y a nivel mundial es la 14 en exportación. La producción de vacuno en España representa en valor más de 3.360 millones al año.

La esperanza del campo salmantino está en Japón

–¿Qué puede significar para el mercado interior la apertura de Japón?

–Japón es uno de los mercados más importantes para el sector agroalimentario y en concreto para el del vacuno de carne, por ser el segundo mayor importador de carne y derivados cárnicos del mundo. Esto representa una oportunidad: Estamos convencidos de que tendrá un efecto muy positivo para el futuro de todo el sector.

Japón, con sus más de 125 millones de habitantes y su elevada renta per cápita, es un mercado extremadamente exigente. En el ámbito de la carne de vacuno, el diferencial entre el volumen anual producido en este país (470.000 toneladas) y el volumen consumido (más de 1,3 millones de toneladas), obligan, necesariamente, a importar grandes contingentes de carne de vacuno. Estas cifras, además, se ven anualmente aumentadas, ya que la producción en el último lustro ha descendido en Japón en porcentajes del 10%, mientras que el consumo crece alrededor del 5%, acercándose a cifras de demanda muy importantes (unas 700.000 toneladas anuales importadas).

Para el mercado nacional, un incremento en las exportaciones, no solo en Japón, puede traducirse en un aumento en la producción. España aún tiene margen para incrementar la producción y para poder trabajar con mayor cabaña ganadera para atender a la propia demanda nacional y a los incrementos en la demanda de mercados exteriores.

–¿Qué carne demanda?

–Japón es un mercado que solicita calidad en el producto; solo hay que ver los principales proveedores que tienen en la actualidad, países con un sistema de producción semejante al que se desarrolla en España: animales alimentados con cereales y oleaginosas de alta calidad. Por este motivo, pensamos que la carne de vacuno española encaja perfectamente con la demanda de un país tan exigente. La principal demanda del mercado japonés pasa por cortes de alto valor y han mostrado, igualmente, preferencia por algún producto de casquería, como la lengua de ternera, exigiendo un corte especial para poder ser exportada.

–¿En qué mercados tiene puestas más esperanzas Provacuno?

–Provacuno espera aumentar los mercados donde se establezcan vínculos comerciales para exportar nuestra carne de vacuno. En la actualidad, la franja norte africana, los países de Oriente Medio y todo Asia se han convertido en los destinos principales de nuestras producciones; todos los destinos mantienen enorme interés para nuestras empresas, pero quizás por su novedad, por tratarse de nuevos mercados, puede haber un mayor interés por los países del Sudeste Asiático y Lejano oriente, zonas del mundo con sociedades jóvenes, economías crecientes y con niveles de renta cada vez mayores y como consecuencia, con interés en alimentarse cada vez mejor y con productos de mayor calidad.

Raúl Muñiz (presidente de Interovic): “Aprecian mucho la materia prima y la calidad’

España puede también exportar carne fresca de ovino, caprino y despojos. De momento el Ministerio japonés de Agricultura ha autorizado a 12 establecimientos españoles a enviar carne allí, como en el caso del vacuno, ninguno salmantino.

La esperanza del campo salmantino está en Japón

–¿Cuándo comenzará la exportación y qué cree que puede significar esta apertura?

–Todavía no se ha exportado un kilo así que el efecto de Japón todavía no se ha notado en España. Japón es un país de importancia potencial para nuestras carnes de cordero y cabrito, un mercado muy interesante que tiene características especiales.

–¿Qué tipo de carne demanda para que lo considere un país con características especiales?

–Sus costumbres son muy diferentes a las nuestras. Japón consume la carne más cara del mundo, como es la de buey de Kobe, y el ibérico ha entrado muy bien. Aprecia mucho la materia prima, la calidad. Sabemos que demandan chuletas de cordero para un tipo de barbacoa que hacen, pero tendremos que averiguar qué tipo de cortes necesitan. Es un país con produción casi cero que importa el 99% de la carne de ovino.

–¿Creen que será un buen mercado para el lechazo o solo para el cordero?

–El lechazo puede tener cabida. Ahora el cordero que consumen es de Nueva Zelanda y Australia y a lo mejor ahora llegamos nosotros con los corderos más pequeños, el sabor suave y diferente, jugoso, tierno... y va en sus gustos asiáticos.

–¿Cómo plantean desde Interovic la ‘ofensiva’?

–La apertura supone ir poco a poco metiendo el producto: Iremos ahora a la feria de Tokio con empresas para intentar abrir ese mercado en el que aún no se han hecho contactos comerciales. Los japoneses son muy serios y hay que dar garantías al comprador y al consumidor. Somos también conscientes de que Japón no va a suponer la salvación del sector, que hay que diversificar la exportación. Somos nuevos en exportar y sabemos que tenemos que ir poco a poco.

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