18 marzo 2019
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KWS: Por una agricultura sostenible

La empresa apuesta por el fitomejoramiento para proporcionar productos cada vez mejores y de variedades más productivas

28 feb 2019 / 13:14 H.

Desde la fundación de la empresa hace más de 160 años, el éxito de KWS se ha basado en el empleo de métodos innovadores de fitomejoramiento para seguir proporcionando a los agricultores semillas cada vez mejores de variedades cada vez más productivas. Para hacerlo, KWS utiliza un abanico de técnicas de mejoramiento vegetal amplio y actualizado constantemente. La manipulación dirigida del material genético de las plantas mediante el cruzamiento de plantas parentales escogidas y la posterior selección de los descendientes comenzó en el siglo XIX. Desde entonces, los métodos se han ido desarrollando y mejorando de forma continua: Se añadieron técnicas y aplicaciones como el análisis genómico, el cultivo celular, la obtención vegetal de híbridos, la biotecnología y la bioinformática.

Gracias a estos avances, cada vez tenemos más conocimientos sobre las características de las plantas y sus principios genéticos. En resumen, estas herramientas les proporcionan más información sobre las plantas y permiten a los mejoradores tomar decisiones más rápidas. Los especialistas pueden responder con más celeridad a desafíos como el cambio climático o nuevos patógenos y proporcionar a los agricultores variedades adaptadas al máximo.

El objetivo de su trabajo de mejoramiento dentro del programa de maíz, es proporcionar a los agricultores las variedades que cumplan exactamente con sus requisitos. No importa si se trata de agricultura convencional o ecológica. Ofrecen semillas que se adaptan al clima y a las condiciones del suelo de las diferentes regiones, hacen aumentar el rendimiento y ayudan a reducir el uso de plaguicidas.

Para lograrlo, es necesario llevar a cabo actividades de investigación continuas y exhaustivas. Se requieren incluso más de diez años para que una nueva variedad maíz esté autorizada y pueda comercializarse. Cada año invierten alrededor del 17 por ciento de su facturación en proyectos de investigación y desarrollo, lo que facilita mejorar el rendimiento de las nuevas variedades. Están trabajando en varios objetivos de mejoramiento para obtener mayores rendimientos agrícolas.

Con una creciente necesidad de materias primas vegetales, en KWS confían en la innovación continua. Al fin y al cabo, la mayor parte de todos los crecimientos en producción actuales corresponde a innovaciones tecnológicas. En lugar de ampliar la superficie, que solía tener como consecuencia el aumento del cultivo, el objetivo actual es reducir al mínimo las pérdidas de los cultivos e incrementar al máximo el rendimiento de estos.

Centrándonos en la provincia de Salamanca, hay tres objetivos fundamentales de mejora en maíz, que son el rendimiento, la resistencia a enfermedades (principalmente Fusarium spp.) y tolerancia a la caída de la planta. Dentro de esta dedicación, esfuerzo e inversión están ampliando su catálogo de variedades y completando uno de los más competitivos del mercado, que sin duda creen será una referencia en los próximos años al igual que actualmente lo es el catálogo de remolacha. Para ello, este año lanzan KWS ROMERO, un ciclo 450 que bate todos los récords de producción, y con un excepcional comportamiento ante la caída. Una gran elección sobradamente testada y probada en los últimos años de ensayos y que se adapta de manera extraordinaria en los campos de Salamanca. Además siguen apostando por otros híbridos como KONFITES y KENOBIS en ciclos 400 y 350, ya que sus comportamientos en los últimos años han sido realmente positivos. También están ampliando el catálogo de girasol, este año con las variedades KWS FORLA y BILOBA CLP y el de sorgo con KWS FREYA y ARSENIO.