16 septiembre 2019
  • Hola

Estos son los 11 pueblos salmantinos que ‘estrenan’ el servicio de recogida de residuos agrícolas

La Diputación puso en marcha el proyecto para que agricultores y ganaderos pudieran deshacerse mejor de los plásticos, cuerdas y sacos que generan en su actividad diaria

31 ago 2019 / 14:26 H.

La Diputación de Salamanca ponía en marcha hace un año un servicio de recogida de residuos agrícolas con el fin de dar respuesta a la demanda de muchos municipios de la provincia, donde deshacerse de los sacos de pienso, las cuerdas y los embalajes plásticos de las pacas de paja estaba provocando un grave problema medioambiental.

Los agricultores y ganaderos de once localidades han sido los primeros en hacer uso de este servicio que la Diputación ha unido al de la recogida de residuos voluminosos. Esto supone que la empresa que se encarga de recoger, por ejemplo, muebles y colchones viejos se lleva también este tipo de desechos agrícolas.

El Ayuntamiento de Vitigudino ha sido el que más ha solicitado la recogida de restos, con un total de 6 servicios y 13.840 kilos, seguido de cerca por Matilla de los Caños del Río, con 13.060 kilos en 5 viajes. El resto de consistorios solicitantes han sido Sando (4.620 kilos); San Pelayo de Guareña (3.260); Palaciosrubios (3.340); El Manzano (3.000); Santiz (2.000); Aldehuela de la Bóveda (1.800); Sardón de los Frailes (1.660); Villar de Peralonso (1.500) y Vecinos (760). En total, 22 servicios y 48.840 kilos.

Para el diputado de Medio Ambiente, Román Hernández, se trataba de una demanda importante para el sector “sobre todo en el caso de los ganaderos, que no sabían qué hacer con las cuerdas, los sacos y todos los residuos plásticos que generan con su actividad diaria”, destaca.

Para el correcto funcionamiento del servicio, son los propios ayuntamientos los que dan aviso a la empresa autorizada para que se encargue de los restos, que son almacenados en sacas de un metro cúbico de capacidad. A continuación, son transportados a un centro autorizado para su tratamiento.

El servicio que presta la Diputación se limita a este tipo de residuos y no a envases de pesticidas, herbicidas o fertilizantes. De hecho, el mal uso de las sacas obliga a la empresa a devolverlas a los ayuntamientos.

Hasta su puesta en marcha, era habitual que los agricultores y ganaderos se deshicieran de los restos tirándolos a los contenedores de envases ligeros. Otras veces, los residuos acababan directamente en piras no autorizadas, con el consiguiente riesgo de incendio y los problemas medioambientales que provocaba.

Las organizaciones agrarias fueron las primeras en hacerse eco del problema alertando de las dificultades que tenían agricultores y ganaderos para dar salida a este tipo de residuos.