25 mayo 2019
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El ternero salmantino marginado ‘por el champú Johnson’

13 mar 2019 / 13:12 H.

En lugar de ser de color blanco, como los charoleses, “Junco” salió rojizo, con lo que su propietario, Adolfo Santos, de Frades de la Sierra, tiene dos problemas: convencer a la gente de que es charolés y conseguir venderlo, porque el comprador cuando busca un toro de esta raza para criar en pureza lo prefiere blanco o color caramelo.

Para el primer problema tiene solución: mostrar los papeles que acreditan que “Junco”, de 16 meses, es tan de raza charolesa como el resto.

Para venderlo la complicación aumenta y, de hecho, en la feria de ganado joven que se celebró en el recinto ferial desde el pasado jueves al domingo fue uno de los ejemplares que quedó sin vender. “La gente desconfía de que sea charolés, me dicen que es limusín o blonda, o me preguntan si he tenido un semental “negro” y la respuesta es que no”, dice. De hecho, el padre de “Junco” es el inmenso toro charolés que mostró durante la pasada feria agropecuaria a los Reyes de España.

Adolfo está convencido de que también ha influido en el color del animal el que lo haya lavado con champú, en concreto Johnson, que es el que usa para el resto de ganado charolés cuando acude a las ferias, pero con la diferencia de que esos ejemplares son de color blanco. Lo que le ha ocurrido a “Junco”, en su opinión, es que ‘salió así y el champú blanquea y lo ha aclarado más’.