15 enero 2021
  • Hola

El lamento de un ganadero salmantino de porcino: “Tenía asumido desde hace un año que bajaría el ibérico de bellota”

Y por eso Juan Benito dejó este año menos de 400 en la dehesa. No hace cuentas porque a veces prefiere no saber. “Me dicen: tú eres ganadero, no ganadinero... y es verdad”

Se llama Juan Benito, es ganadero y desde que tiene uso de razón ha cuidado cerdos ibéricos: primero los de su padre y ahora los suyos, por eso tiene la fama bien ganada de ser de los que más sabe sobre ellos. La jubilación llama a su puerta ahora que tiene 63 años y está a punto de dejar atrás un trabajo de 365 días al año. Ayer fue un día más para él aunque estuviera pendiente del precio de la bellota.

Ocho y media de la mañana, Juan y su hijo Juanma están en su finca de Espeja, en la rutina. “Empezamos a echar a las cochinas paridas. No tenemos calefacción, son cochineras de toda la vida, con paja y así los lechones salen más fuertes”.

–Y luego van a ver a los del campo, los de bellota...

–Si, no tenemos más que ir donde duermen. Si no llueve se quedan debajo de encinas y si llueve, van a la nave. El frío no les importa pero la lluvia les molesta mucho. Miramos si hay alguno malo y a los demás les dejamos tranquilos, a su aire.

–Y a su aire ¿caminan o prefieren descansar?

–Al cochino nuevo, como no tiene hecho el hueso, le cuesta más moverse. Pero a estos no les cuesta nada, lo mismo se hacen 4 ó 5 kilómetros al día. Ahora buscan las bellotas dulces, que son la que más les gustan, y cuando las acaben no les queda más remedio que comer las amargas. Cuando están gordos les cuesta más levantarse pero entonces, como saben mucho, suelen quedarse a dormir donde están las bellotas. Por la mañana las buscan y donde las ven ya se quedan.

–¿Son animales listos?

–Muy listos. Una vez que les enseñas el camino, no hace falta más: saben ya cuál es la encina que les gusta y van directamente hacia ella. Abren cerrojos y son curiosos. Recuerdo que una vez un cazador dejó el coche dentro y le comieron los faros. Nosotros sabemos que nos muerden las ruedas y por eso dejamos a dos perros entrenados vigilando el coche para que no se acerquen.

–¿Son agresivos?

–No, para nada. Ni les cortamos el rabo ni nada. Ellos tienen que jugar, morder todo, entretenerse con la hierba, sacar lombrices... no paran desde que se levantan, bien temprano.

–¿Cuánto tiempo los tiene?

–Dos años porque nos gusta darles tiempo. Están dos meses en la lechonera, con tres meses ya andan bajo las encinas pero les damos poco campo para que no se hagan muy grandes; y cuando salen a la bellota tienen casi año y medio. Tengo dos lotes, uno nacido en abril, que está ahora en la bellota, y otro de agosto, que está en otro cercado. Y en enero les toca ir al matadero a los de abril, que llevan este año desde principios de septiembre comiendo bellota, pesan ahora 160 kilos y cuando salgan estarán en los 180.

“Ahora echan la culpa a la pandemia, pero habría bajado igual el ibérico porque hay mucho en el mercado”

–Antes había una persona que guiaba al cerdo a la bellota, seguro que le tocó hacerlo. ¿Por qué ya no se hace?

–Sí, me tocó hacerlo. Los sacábamos por la mañana, vareábamos la bellota... pero eso no se puede hacer porque necesitas a 2 o 3 personas vareando y ahora además ya hay cercados. Ahora esperamos a que se caigan aunque se alargue más la montanera. Nosotros los vendemos al mismo industrial desde hace 15 años y siempre con la prueba que demuestra que comieron bellotas.

–¿Han tenido algún año problemas con esa analítica?

–No. Este año la montanera es buena, hay bellota, pero otros es verdad que se ha helado. Pero como tenemos bastante terreno...

–Se jubilará, se quedará su hijo...¿le recomendaría a un nieto que siguiera con los cerdos?

–No, no quiero que lleve la vida nuestra. Esto no es mucho trabajo pero sí es muy esclavo. Y es muy bonito el campo pero no para vivir de esto, por mucho que me haya gustado a mí. Lo que hacemos no está pagado. Yo lo que tengo se lo debo a que mi mujer ha sido siempre muy valiente y hemos sido siempre dos, un equipo. Juntos llegamos a atender 400 cochinos, 60 vacas y 300 o 400 ovejas porque igual cargaba ella con el pienso que yo. Recuerdo que cuando hice la mili mi hermano vendió un ternero por 106.000 pesetas, lo mismo que ahora, que te dan 600 o 700 euros y eso que son mucho mejores. Lo de la subvención es una tontería: el ibérico nunca ha tenido y el precio sí que ha subido. Lo que pasa es que los ganaderos tradicionales lo estamos pasando mal porque con las macrogranjas los crían como a pollos y a nosotros nos cuesta más que a ellos producirlos.

–¿Y quitaría entonces las subvenciones?

–Eso es para señoritos. A los que trabajamos el campo no nos gusta que nos den una limosna.

–¿Sabe cuánto le cuesta criar un cerdo?

–Lleva las cuentas mi mujer y muchas veces le digo “no quiero verlas”. Mal no nos ha ido porque vamos viviendo. A mi me dicen: mira, Juan, tú eres un ganadero, no un ganadinero. Y tienen razón porque no me importa tanto el dinero al ser feliz con lo que hago. Los jóvenes ven más el tema del dinero y es normal. Esto de la bellota es caro por las rentas que pagamos, el trabajo...Tuvimos una vez un obrero y lo tuvimos que dejar porque era imposible. Por eso digo “no quiero saber nada, no me des cuentas”.

“Los cerdos son animales muy listos: saben cuál es la encina que les gusta y van directamente hacia ella”

–¿Sospechaba que la bellota valdría tan poco este año?

–Pues sí, lo tengo asumido desde hace un año y mi hijo no se lo creía. Los cochinos valen 5 años, sí, y 5, no. Cuando valen, toda la gente se pone a hacer cochinos, ven dinero fácil y se satura el mercado. Ahora echan la culpa a la pandemia, pero habría bajado igual porque hay mucho en el mercado. Ahora quitamos y en dos años no hay otra vez producto. Por eso tenemos 380-400 preparados para bellota cuando solíamos sacar más. Como está la cosa fastidiada hemos recortado de montanera porque si los hacemos de pienso, engordan antes.

–¿Ibérico 100%, 75% o 50%?

–Hacemos el cerdo del 75%. A nosotros como ganaderos nos gusta más el 50% porque es un animal más tranquilo y pone antes más kilos. El 100% ibérico no podemos hacerlo por el rendimiento que tiene, que es más bajo y la gente está equivocada porque tiene más grasa.

Juan se plantea pasar la jubilación cerca del mar pero, pese a todo, no sabe si podría vivir lejos del campo, lejos de sus cerdos.

Ver Comentarios

PALABRAS CLAVE

Recupera variable LOGO:
https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png