14 julio 2020
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El coronavirus también se lleva a la cereza de la Sierra de Francia

Las cooperativas comienzan a cerrar la campaña de recogida, marcada por un notable descenso en la cantidad

24 jun 2020 / 08:53 H.

La campaña de cereza de las sierras de Salamanca ha estado estrechamente vinculada al estado de alarma provocado por la pandemia del coronavirus desde el primer momento con unos resultados negativos en términos generales.

Las cooperativas han cerrado ya o lo harán estos días la campaña de recogida de fruto con una notable merma de producción. Comenzó mal la temporada con los momentos más estrictos del estado de alarma que impidió a los agricultores salir a sus fincas a dar los tratamientos necesarios para evitar la proliferación de plagas. La lluvia también hizo daño en algunos momentos y la bajada de precios y las dificultades para exportar pusieron la puntilla final.

La cooperativa de Santibáñez de la Sierra terminó el pasado fin de semana su campaña. Ellos se centran en la cereza de fábrica y tienen algo, pero poco, de picota. La venden a Malpartida de Plasencia y este año se ha quedado mucha en el árbol porque los productos que pudieron aplicar no sirvieron de nada y porque el precio ha bajado 8 céntimos respecto a la campaña anterior. A muchos no les compensaba recogerla y se han quedado en el árbol o en el suelo por los daños que ha sufrido el fruto, tal y como confirmaba ayer el presidente de la entidad, Manuel de Arriba. El año pasado recogieron 63.000 kilos y este año, a falta de los últimos datos de hoy, se esperan cifras similares. El balance no es positivo porque se ha quedado mucha por el camino.

Localidades como Pinedas, que vendían su producción de forma destaca a un mayorista procedente de Italia, no han podido colocar allí su fruto este año y muchas cerezas se han quedado en el campo. Algunos de los productores han podido colocar el fruto a otros mayoristas, pero tienen que trasladarla ellos hasta otros puntos de recogida como San Esteban de la Sierra.

En Sotoserrano ya han terminado la campaña. Fue la cooperativa que más levantó la voz ante la prohibición de salir al campo a aplicar los productos necesarios porque temían los daños que se iban a producir después y así ha sido. Al final, según señala el presidente, Joaquín Camaces, se habrán recogido en torno a 75.000 kilos. Nada que ver con los 300.000 o 400.000 que han llegado a recogerse en otras ocasiones. La campaña comenzó mal con el estado de alarma y el balance, ahora que se termina la alerta, no puede ser peor.