11 agosto 2020
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De sequía extrema a contar con agua de sobra: así están este verano los pantanos salmantinos

Superaban este jueves el 81% de su capacidad en su conjunto, nada que ver con la alerta de sequía que sufría el Alto Tormes por estas fechas en 2019

02 jul 2020 / 17:18 H.

Mucho ha cambiado la situación de los ríos y embalses de la provincia en un año, sobre todo la cuenca del Alto Tormes y el pantano de Santa Teresa, que han pasado en apenas doce meses de estar en alerta por sequía extrema a contar con agua de sobra para la campaña de riego de 2020.

La situación era tan extrema en 2019, que el 19 de junio de ese año, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) declaraba la situación excepcional de sequía aguas arriba del pantano de Santa Teresa, con las limitaciones que ello conllevaba para el riego y la extracción de agua. Por el contrario, este año, los datos apuntan cifras muy diferentes y el embalse tiene más agua que la media de los últimos diez años y una de las cotas más altas. Según los registros de la CHD, los embalses de Santa Teresa, Irueña y Águeda superan en conjunto el 81,8% de media de su capacidad total. Santa Teresa supera con creces los datos de primeros de julio de años anteriores. A día de ayer alcanzaba el 85% de su capacidad con 423,2 hectómetros cúbicos embalsados. Por el contrario, el año pasado tenía 319,9 hectómetros, mientras que la media de los últimos diez años apenas superaba los 399 hectómetros cúbicos (gracias, también, a años como el de 2018, que fue excelente con 465,7 hectómetros el 2 de julio).

La campaña de riego ha comenzado y por eso el embalse ha perdido 12,3 hectómetros cúbicos en una semana. Sin embargo, la Confederación no encuentra problemas al respecto y así, la comisión de desembalse acordó mantener los niveles para Santa Teresa del año pasado. A saber: 6.500 metros cúbicos por hectárea y una reserva de 200 hectómetros cúbicos el 30 de septiembre, al final de la campaña. Riego asegurado, por tanto, que hace olvidar la problemática que sufrieron regantes y ganaderos aguas arriba del pantano con las restricciones de 2019.

También el embalse de Irueña ha perdido esta semana (3,4 hectómetros cúbicos), pero se mantiene en unas cifras mejores que el año pasado (ayer tenía 58,3 hectómetros cúbicos por los 48,2 del mismo día del año pasado). En el caso del embalse del Águeda, la situación es aún mejor ya que ha sido el único embalse salmantino de la Cuenca del Duero que ha ganado agua esta semana (0,1 hectómetro) y que consigue unos registros óptimos respecto a los últimos años: ayer tenía embalsados 21,3 hectómetros cúbicos (un 96,8% de su capacidad), mientras que el año pasado sólo le quedaban 9 hectómetros. También la media de la década es mucho más baja con 14,5 hectómetros de media.

En definitiva, la situación es excelente, sobre todo si se compara con los datos del año pasado, aunque desde la CHD se insiste “en la necesidad de hacer un consumo responsable y eficiente de un recurso valioso y escaso como es el agua, para acumular el máximo volumen al final de la campaña de riego en todos los sistemas y garantizar la próxima”.

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