26 mayo 2020
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¿Con ganas de cerezas serranas? Así será la campaña en la Sierra salmantina

Las previsiones de tormentas obligan a aplazar el comienzo a la semana que viene | La dificultad de circulación dificultará la recogida, que se hace con apoyo de las familias

12 may 2020 / 11:05 H.

La Sierra se prepara para iniciar una campaña de cereza marcada por la incertidumbre por la situación del país por la pandemia del coronavirus y por las previsiones de recogida del fruto, que no son nada positivas.

La amenaza de tormentas para este fin de semana ha obligado a esperar a la próxima semana para empezar la campaña de la cereza temprana, “que está prácticamente toda rajada”, según explica Joaquín Camaces, presidente de la cooperativa de Sotoserrano. Una entidad que agrupa a más de 200 socios que se han encontrado este año con un problema añadido: la falta de familiares que puedan ayudar en la recogida. Y es que, como sucede también con la uva y la aceituna, la recogida de la fruta es familiar y muchos viven en Salamanca o en otras zonas y los desplazamientos desde allí a la Sierra no se pueden realizar por el momento. La zona básica de salud de Miranda pasará mañana a la fase 1, pero los movimientos quedarán limitados, por tanto, a los pueblos de su entorno (Cepeda, Garcibuey, Herguijuela de la Sierra, Madroñal, Sotoserrano, Miranda, Sequeros y Villanueva del Conde).

Los daños por el tiempo y los hongos que no pudieron tratarse a tiempo suponen un problema. También la falta de manos para recoger las cerezas y, como colofón, el mercado. Joaquín Camaces señala que “el mercado no está muy boyante. Las fruterías pequeñas no abren y nosotros, que exportamos a Portugal, no sabemos cómo va a ser este año. El consumo no es tampoco alto por esta situación y la fruta está parada. Estoy viendo lo que ocurre con el melocotón, por ejemplo, y además en otras frutas como la ciruela se ve que tampoco hay mucha porque no se han hecho los tratamientos”. El problema, además, no es sólo para este año, indica, ya que dada la situación económica, teme que muchas familias van a quedar en paro y la cereza corre el riesgo de ser un producto que las familias sin recursos no vean prioritario.

Por tanto, la situación de la fruta en la Sierra no tiene expectativas halagüeñas. Además, se espera menor producción que el año pasado, que ya fue de media campaña. Después llegará la ciruela y la uva que, a día de hoy y pese a todo, parece tener mejores perspectivas, pero la evolución del tiempo y el estado de alarma, determinarán su resultado final.

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