23 septiembre 2020
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Así trabajan los apicultores salmantinos durante el estado de alarma

Los apicultores como Toñi Muñoz de la Iglesia siguen su trabajo con las medidas de control que se exigen y sin olvidar los problemas del día a día del sector

Valero /
09 abr 2020 / 12:05 H.

Como en otros muchos sectores del campo salmantino, la apicultura sufre los efectos del coronavirus pero no se olvida tampoco de los problemas que venían acarreando los productores antes de la llegada de esta pandemia. El año pasado una mala campaña y, todo ello, unido al problema de la mortandad de abejas por enfermedades como la varroa.

Así lo explica Toñi Muñoz de la Iglesia, apicultora de Valero, que señala cómo “ahora estamos en Extremadura con las colmenas. Las hemos traído a pasar la primavera aquí y estamos preparándolas, metiéndoles láminas, echándolas de comer”. Añade que los apicultores tienen otros problemas a mayores del coronavirus: “A nosotros lo que nos afecta es el problema de los medicamentos para combatir la varroa más que el coronavirus. Sí nos influye un poco ya que a la hora de desplazarnos desde donde vivimos hasta los colmenares pasamos controles donde tenemos que presentar documentación de la explotación y cada uno en un vehículo”.

En cuanto a los trabajadores del sector, Toñi Muñoz explica que los suyos “tienen que llevar un certificado en lo que acreditan que están dados de alta en la explotación. Sobre medidas de seguridad nosotros no mantenemos contacto con nadie en nuestro trabajo”.

“Ahora, en lo que mejore el tiempo y las colmenas se recuperen un poco, si comen del campo, empezaríamos a hacer enjambres o coger polen. Yo ahora por culpa del coronavirus me tengo que quedar en casa con los niños y hacer los deberes que nos mandan los profesores”. Mientras tanto, su marido, Rafa, tiene que estar pendiente de las colmenas: “está siempre en el campo y luego a casa y yo aquí, en casa, siempre pegando láminas y cuidando de los niños”.

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