Pueblos de Salamanca

Hasta Saelices entre encinares en flor

Una ruta desde Ciudad Rodrigo que sorprende por la belleza de su recorrido

07.05.2017 | 17:53
Hasta Saelices entre encinares en flor

Pedaleaba al iniciar la ruta, cuando me crucé con Santos que venía de su finca el Mariego, a buen seguro que llevaba consigo un montón de sensaciones, buenas y malas, que en el campo hay de todo. Los escasos sembrados de cereal que hay antes de subir hacia el secano, delataban una impresionante falta de agua, el trigo ya encañado, a punto de echar la espiga, suspiraba por una semana de abundantes lluvias. En cambio el cierzo, azote del mes de abril, no dejaba de soplar  un momento, llevándose por delante la poca humedad que quedaba.

Hice la ruta el 25 de abril, festividad de San Marcos, el rey de charcos, ni la humedad de lo que pudo haber sido un charco me encontré en todo el recorrido. Al llegar a la finca de Ivanrey, el camino pica hacia arriba, sorprendiendo con una dura rampa con desnivel considerable. Alcanzada la pequeña meseta, es momento de disfrutar unas vistas espectaculares de la ciudad, ´del río con sus vegas, la sierra y el comienzo de los encinares en flor.

A partir de ese momento el camino serpentea entre encinares donde pasta plácidamente el ganado, principalmente vacas y caballos, componiendo imágenes costumbristas de gran belleza. La sequía va delimitando claramente su territorio, los altozanos empiezan a cambiar el verde por el marrón amarillento de los pastos, demasiado pronto para que el ganado deje el festín del pasto fresco.

Me imagino que Santos se llevaría estas dos sensaciones a casa. Vivir del campo, qué distinto de disfrutar del campo, a lo que últimamente me dedico con intensidad. A pesar de ello, mis raíces campesinas, no se olvidan de las penurias que se pasan en el campo: siempre mirando al cielo, los precios, las enfermedades, los impuestos, las plagas,?

La vía férrea es una gran cicatriz, que divide y complica la organización de las fincas. Mediante túneles y porteras, han conseguido sortear la barrera, por donde apenas pasan trenes de mercancías y alguna locomotora. No se entiende que una vía que está en tan buen estado no se utilice para transportar mercancías. A lo lejos, se divisa la autovía, como siempre dominada por el rosario de camiones que van y vienen de Portugal.

El Águeda, poco a poco va viendo disminuir su fértil vega. Pasando el viejo molino Carbonero, sus orillas ya no se cultivan, sus pequeñas praderas, de pasto fresco, rodeadas de fresnos centenarios van despidiendo poco a poco el lento curso del río. A partir de Pizarral, éste comenzará a encauzarse hasta su desembocadura.
Precioso comedor, a la orilla del río con los fresnos ya vestidos con su mejor traje, rodeado de encinas, para saborear las delicias de un bocata y un trozo de hornazo.

Regresé al camino que me llevaría hasta Saelices el Chico, un trozo de él poco transitado, no está en buenas condiciones. Las encinas entre las que discurre alivian su dificultad. Han cambiado su color los encinares con la candela, sus flores, las masculinas cuelgan en amentos de color amarillento, las femeninas más oscuras y menos vistosas, dando a los montes unos matices de gran belleza.

Al llegar a la mina de uranio abandonada, el camino se transforma en auténtica autopista rural. A través de las vallas, se observan restos de maquinaria, construcciones, terreno desolado,  de una macroexplotación, para extraer uranio de la pizarra metamórfica. Como llegó, se fue, dejando la zona sin trabajo. Quedan como testigos mudos algunos edificios de oficinas, la entrada majestuosa, hitos con la palabra ENUSA que recuerdan tierras expropiadas, el enorme lago artificial y muchas hectáreas sin encinas, que a pesar de la repoblación, tardarán muchos años en convertirse en encinares.

Es la batalla energética, para ello, no importa llevarse por delante el paisaje de una zona, de un pueblo, con tal de sacar una migaja de uranio, cuando lo que había que hacer era cambiar un modelo al que le queda poco recorrido. No aprendemos, no aprobamos, por eso muy cerca de aquí, en Retortillo van a hacer la recuperación del modelo. De momento ya muchas encinas centenarias han sido arrancadas.

Poco a poco, los encinares van perdiendo su espesura, dando paso a los pastizales donde un número importante de vacas, mantienen a raya los pastos de primavera. Al fondo la sierra de Camaces delimita la penillanura, aparcando por unos días su color ceniciento, la flor de la encina se hace notar.

Es Saelices un pueblo renovado, quizás a la par de la mina de ENUSA, comenzó a llevar a cabo una pequeña reconversión, bien visible en sus calles y plazas perfectamente urbanizadas, su nuevo ayuntamiento, casas nuevas con amplios jardines, hasta adosados, a los que cómo no, también les ha llegado la peste de la crisis. Dando un recorrido por el pueblo, quizás deban plantearse quitarle el apellido, comparado con otros pueblos de la comarca, aunque vecinos por sus calles vi muy pocos.

A la vuelta me dirigí hacia Valdecarros, tomando el camino que lleva a la calle Martín Báez hasta Ciudad Rodrigo. El fuerte viento agitaba la hierba y los sembrados, dibujando olas que rápidamente se deshacían, en un constante ir y venir marino. Las amapolas ponían el toque de color ante la ausencia de encinares amarillentos.

Es una delicia recorrer estos caminos, donde se puede compartir el disfrute de los caminantes con los que los utilizan para trabajar en sus fincas. Solo hace falta buena voluntad para abrir y cerrar porteras. A pesar de lo que ofrecen, pocos se deciden a recorrerlos, tan solo vi a dos jóvenes, que  con sus motos aceleradas al máximo, rompieron la tranquilidad de un espacio natural.
 

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Si quieres enviar una noticia para publicarla en este pueblo, pulsa aquí.
Si prefieres seleccionar otro pueblo, pulsa aquí.

También puedes suscribirte a nuestra newsletter pulsando aquí.

El Ayuntamiento

Alcalde 
 Juan Antonio Moro Martín 
Dirección 
Plaza, 1 37592 
Teléfono 
923 49 00 98 

El Municipio

Fiestas locales 
4 de mayo y 10 de agosto 
Dist. Capital 
99 Km. 
 Población 
165 habitantes
 
 

La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155 Fax admon. y publicidad: 923 258404
Aviso legal  |  Política de cookies