Pueblos de Salamanca

Los huertos resisten mejor que las huertas al paso del tiempo

Los huertos guardan muchas historias del día a día de los pueblos, son en muchos casos su carta de presentación

18.01.2017 | 17:44
Los huertos resisten mejor que las huertas al paso del tiempo

Los Huertos resisten mejor que las huertas. El cambio de género hace que la superficie del terreno varíe extensiblemente, las huertas ganan claramente a los huertos. Son los huertos pequeñas superficies de tierra, cultivados por lo general con primor, por personas amantes de la agricultura como un hobby más o por familias con necesidades económicas.

He caminado este martes por la ruta de los huertos de Ciudad Rodrigo, los que hay y los que había en mi niñez, recuperando éstos de la memoria. Pertenecían entonces los huertos a familias necesitadas, la mayoría eran de beneficencia social, estas familias los cuidaban con muchísimo esmero, eran auténticos jardines de exposición. Su tamaño reducido les permitía tener siempre el terreno labrado, sin malas hierbas. Los pequeños canteros de lechugas, coles, habas, pimientos, tomates, etc., según la estación, pintaban constantemente un cuadro costumbrista. Su pequeña caseta para guardar los aperos estaba integrada sin desentonar. Y aún sacaban espacio para tener a su alrededor flores de temporada.

Recuerdo muchos de los huertos de entonces. Los más familiares para mí estaban en la carretera de Cáceres. Nada más salir del Barrio Nuevo, te encontrabas el de Cazuelas –personaje entre eremita y bohemio- a continuación el del señor Justo y la señora Mª Ignacia, cuya casa pequeña era una joya, un homenaje a la humildad, tan arreglada, limpia y ordenada, donde convivía una familia muy numerosa. A ambos lados de la carretera se sucedían estos huertos familiares que representaban una buena inyección económica a las maltrechas economías de entonces. A la puesta del sol, regresaban con su carretillo cargado de frutas y verduras.

A orillas de la carretera de Portugal, en la Puentecilla, en el regato de Bodón y otras zonas del regadío y la ladera de la peña el Sastre que mira al río, sigue habiendo huertos, algunos formados a partir de huertas con múltiples particiones. Seguro que hay muchos más ocultos tras las paredes de las tapias, no visibles, pero esos no tienen el encanto de poder disfrutarlos.

Recorriendo estos lugares, a pesar de que algunos de esos huertos están abandonados o ya no existen, he visto que conservan su filosofía, muy bien cultivados, parecen competir unos con otros. Los ajos nacidos, ya tapados con la ceniza, las habas brotadas, las cebollas recién plantadas, las berzas esperando a ser recolectadas, lechugas en distintas etapas de crecimiento, o escarolas sepultadas bajo tierra para perder su clorofila y blanquearse.

La crisis quizás haya contribuido a que esta cultura agraria se haya recuperado, incluso apareciendo nuevos huertos donados por particulares, que son gestos de gran valor social, como los de la huerta de Santa Cruz, donada por Cristina Martín. En otras ciudades, son los ayuntamientos los que ceden terrenos municipales para la instalación de huertos urbanos.

Buena política municipal la que potencia este tipo de huertos para matar el gusanillo de agricultor, hacer ejercicio físico, potenciar la vida sana y sobre todo llevar a la mesa hortalizas y verduras ecológicas de primera calidad. No estaría mal que muchas de las huertas abandonadas, condenadas inexorablemente a ser devoradas por las zarzas, tuvieran la suerte de convertirse en huertos, se lograría recuperar parte de la vega actualmente abandonada.

Tienen los huertos guardadas muchas historias relacionadas con la vida de los pueblos, carta de presentación al llegar a ellos, reclamo para seducir, para convencer (llevar al huerto), para enseñar. Los huertos escolares son una herramienta pedagógica muy motivadora para globalizar numerosos contenidos curriculares.

Quizás por ello resisten mejor que las huertas, adaptándose a los nuevos tiempos, siguen inspirando sentimientos, emociones, poesía, como el extenso poema que le dedicó Miguel Hernández que empieza con esta estrofa:

"Huerto mío
Paraíso local, creación postrera,
si breve de mi casa;
sitiado abril, tapiada primavera,
donde mi vida pasa
calmándole la sed cuando le abrasa?.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Si quieres enviar una noticia para publicarla en este pueblo, pulsa aquí.
Si prefieres seleccionar otro pueblo, pulsa aquí.

También puedes suscribirte a nuestra newsletter pulsando aquí.

El Ayuntamiento

Alcalde 
 Juan Tomas Muñoz Garzon 
Dirección 
Plaza Mayor, 27 37500 
Teléfono 
923 49 84 00 

Web www.aytociudadrodrigo.es 
El Municipio

Fiestas locales 
20 de enero y 8 de septiembre 
Dist. Capital 
88 Km. 
Población 
13.209 habitantes 


La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155 Fax admon. y publicidad: 923 258404
Aviso legal  |  Política de cookies