L.G./EL MUNDO
Cuarenta y ocho horas después de su detención, la presunta homicida de Valladolid, la mirobrigense Eva María L.F., explicó este martes a los agentes de la Policía Judicial cómo acabó con la vida de su compañero sentimental Jesús María Canal, durante la tarde del pasado domingo, en una vivienda de la avenida de Segovia de Valladolid. «Él se abalanzó sobre mí y yo puse el cuchillo delante para defenderme», aseguró. Así, la versión de la mujer, de 42 años, bascula entre la defensa propia y la lesión accidental.
Lo cierto es que, intencionadamente o no, el cuchillo acabó clavado en una zona vital, casi en el corazón, y alcanzó un vaso importante como la vena cava. Aunque Jesús salió del piso y bajó cuatro pisos por las escaleras, perdió mucha sangre y acabó tendido en la acera, con el cuchillo aún clavado en el pecho. Murió poco después de ingresar en el hospital.
Eva María también comentó que aquella tarde los dos habían bebido «mucho», y que la situación se desbordó cuando él se le echó encima. Su declaración se había previsto para el lunes, pero ella se negó a declarar, hasta que este martes, accedió. Su testimonio y el de los vecinos del bloque, a los que la Policía ha interrogado estos días, servirán para encajar las piezas de un puzzle con dos características claras: el alcohol y la violencia.
La pareja había protagonizado varios episodios agresivos en los últimos tiempos. Ella le denunció una vez pero no quiso medidas cautelares. En otra ocasión se agredieron los dos, y también a los agentes que acudieron a separarlos.
La misma tarde de los hechos, ella avisó a la Policía porque su pareja la estaba agrediendo, pero después no quiso que los agentes entrasen en el piso. Dijo no necesitarles. Poco después, los vecinos la oyeron pedir auxilio y llamaron al 091. Tampoco esa vez dejó entrar a los policías. La tercera llamada se produjo cuando alguien vio a Jesús expirando en la acera.
Eva pasará a disposición judicial hoy. Una vez que preste declaración ante el juez de Instrucción número 3, éste decidirá si ingresa en prisión o no.
Jesús María Canal fue enterrado este martes en Fuentes de Ropel (Zamora) donde nació. El hombre, de 39 años, era padre de un niño de 10.