C.A.S.
Hace 26 años, el guardia civil salmantino Juan Carlos González Rentero fue asesinado por el “comando Madrid” de ETA, cuyo jefe era el sanguinario Iñaki de Juana Chaos, en busca y captura desde 2008, que ahora se encuentra viviendo con toda tranquilidad en Venezuela, donde además será padre antes de final de año, según publicó el diario “El Mundo”. El terrorista, que salió de prisión en 2008 tras cumplir 21 años de condena, se mueve libremente por el país de Hugo Chávez, donde huyó para evitar ser extraditado por Irlanda del Norte. Una situación que indigna a familiares de las víctimas de De Juana Chaos como la madre de Juan Carlos González Rentero, Pauli, que estos meses de verano intenta aislarse junto a su marido Paco de todo lo que tiene que ver con ETA lejos de la ciudad.
“Que De Juana Chaos campe a sus anchas por Venezuela es un insulto para las víctimas”, señala a este periódico al enterarse de la noticia. “Todo lo que está sucediendo es una cuestión política, porque si lo hubieran querido detener, no le habrían dejado marchar. Los que tienen que dar la cara son los políticos porque las víctimas demasiado sufrimos”, incide Pauli, que exige que al asesino de su hijo “se le detenga, se le traiga y se le juzgue en condiciones”.
Juan Carlos González Rentero sólo tenía 20 años cuando fue asesinado en abril de 1986, junto a otros cuatro compañeros que se dirigían a la embajada italiana. Eran los años más duros del terrorismo, de hecho tan sólo unos meses antes, en septiembre, el guardia civil salmantino se había librado de otro atentado por llegar media hora tarde al trabajo.
“Una persona que mata a 25 personas y que sólo cumpla 21 años de condena no se entiende”, critica Pauli, para quien es “vergonzoso” que regímenes como el de Hugo Chávez amparen a medio centenar de terroristas de ETA, que viven con toda tranquilidad en Venezuela, tal y como estiman los servicios secretos españoles.
La huelga de hambre de De Juana Chaos es además el último precedente de la actual huelga de presos etarras en favor de la excarcelación de Josu Uribetxeberria Bolinaga, carcelero de Ortega Lara que padece cáncer, a quien Interior le concedió justo este viernes el tercer grado penitenciario. “De las huelgas de hambre, ya vimos lo que pasó con De Juana, que tenía sándwiches. A mí me parece muy bien que hagan las huelgas, pero por lo menos tienen opción a comer. A los demás, ellos no les dieron opción a comer ni a vivir”, añade.
Pauli, como muchas de las víctimas del terrorismo de ETA, pide que los etarras cumplan sus condenas íntegramente y se muestra en contra de los planes de reinserción de presos aunque pidan perdón a las víctimas. “El perdón que pidan los etarras no es sincero. Eso es muy fácil y no vale. Deben cumplir la condena y después pedir perdón de verdad”, sentencia.