El verano es, junto con la Navidad, la época del año en el que mayor número de tarjetas de crédito se pierden. Ir a la playa o la piscina, estar con menos ropa o disfrutar del ocio contribuyen a la relajación y a que aumenten los extravíos, algo que sin embargo supone un grave riesgo para nuestras cuentas bancarias. Ausbac ofrece algunas recomendaciones para evitar sustos a la hora de pagar con tarjetas de crédito, como que en los establecimientos exijan siempre el DNI a la hora de realizar el abono, o que se haga siempre en presencia de los usuarios.