B.H.
El recorte de las subvenciones para cursos de formación a parados del Servicio Público de Empleo de Castilla y León no pasará desapercibido este año por su desequilibrio y por el agravio comparativo que provoca entre los centros de formación en general y los sindicatos y patronales.
Mientras que a los centros de formación se les reduce la partida a la mitad, los sindicatos y las agrupaciones empresariales sólo registran un descenso del 20%. Así se desprende de la resolución publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León el martes pasado, en la que se convocan subvenciones para centros en general por un total de 21,9 millones de euros, cifra un 52,05% menor que los 45,6 millones del ejercicio anterior.
Por contra, si los sindicatos y la patronal de la Comunidad se repartieron en el ejercicio pasado 7,2 millones de euros, este año dispondrán de 5,8 millones, un 20,3% menos. Cabe destacar que esta partida se divide entre ambos actores a la mitad, mientras que el 50% de los sindicatos se reparte asimismo a la mitad entre CCOO y UGT.
En este sentido, Agustín Rodríguez, secretario provincial de UGT, reconoce que inicialmente se preveía un recorte para todos del 50%. "Bastante más de lo que nos han aprobado porque hemos luchado para que esas reducciones no se produjeran", subraya. Por su parte, Ricardo Gómez, presidente de la Asociación de Centros de Enseñanza de Salamanca, se siente especialmente soliviantado por el agravio comparativo que sufre su sector.