B.H.
La tradicional manifestación del Primero de Mayo de ayer, Día Internacional del Trabajador, ha sido una de las más numerosas de los últimos años en Salamanca y se ha convertido en un clamor de los sindicatos contra el Gobierno y su política de recortes, acto en el que también estuvieron presentes el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Enrique Cabero, y el coordinador de IU en la provincia, Antonio Moreno, entre otros responsables políticos.
“Trabajo, dignidad y derechos” fue el lema que encabezó la pancarta de la comitiva integrada por 4.200 personas, según fuentes de la Subdelegación del Gobierno. El secretario provincial de UGT, Agustín Rodríguez, denunció que hasta ahora ha habido un gobierno de muchos para unos pocos, “que son los que pagan las facturas”. Por eso reivindicó una forma de gobernar “por y para el pueblo”.
Su homólogo de CCOO, Emilio Pérez, aseguró que este martes no ha habido grandes cosas que celebrar, “ya que las medidas adoptadas por el Ejecutivo propician que el trabajo deje de ser un derecho para convertirse en un privilegio”.
Tras una hora de recorrido desde la Gran Vía, la comitiva llegó a la Plaza Mayor a las 13:15 horas, donde se leyó un manifiesto en el que se rechazaron “las políticas neoliberales”, a lasque se hacen responsables de la destrucción del trabajo y de que en la actualidad 13.000 salmantinos hayan agotado todas las prestaciones por desempleo.
“La última reforma laboral, reformas injustas y políticas ineficaces han creado más paro, más pobreza y más desigualdades sociales”, según el manifiesto acordado por la Confederación Europea de Sindicatos, que propone “eurobonos” y tasas para las transacciones financieras.