B.H.
Las entidades bancarias a través de las que se tramitan los créditos ICO ponen cada vez más difíciles los requisitos para que las empresas obtengan financiación. Exigen a los clientes más garantías para asegurar que la operación, lo que propicia que muchos emprendedores no lleguen ni a solicitar las partidas. Las trabas han provocado la reducción de un 24,6% del importe total solicitado en 2011 respecto al año anterior, reducción similar al número de empresas demandantes, que bajó un 26,13%.
Así, durante la temporada pasada 1.718 empresas salmantinas recurrieron a estos créditos, frente a las 2.326 del año anterior; solicitaron 99,57 millones de euros, cifra que se queda por detrás de los 132,07 millones de 2010. De esta cifra, según fuentes del Instituto de Crédito Oficial, 83,74 se destinó a inversión, la mitad que en 2010 cuando fueron 117,35 millones.
Los datos también desvelan una reducción del 8,5% en la demanda de ayudas para que las empresas se doten de liquidez, fin para el que en 2011 se destinaron 51 millones solicitados por 786 entidades. Esta cifra se queda por detrás de los 55,78 millones de 2010 solicitados por 804 empresas.