A.S.
El planeta apagó una hora la luz para concienciar de que el consumo abusivo de energía es uno de los principales problemas que tiene hoy en día la civilización humana. En este gesto con carácter planetario también participó este sábado Salamanca, aunque la sorpresa no fue mayúscula, puesto que el horario de verano hizo que a las 20.30, hora fijada para el apagón simbólico de los monumentos, no se pudiera apreciar el efecto por los últimos rayos de sol.
De este modo, la iniciativa la Hora del Planeta 2012, convocada por la organización WWF, no tuvo el efecto de concienciación esperado. “Se ha deslucido, pero también sirve para intentar hacernos ver a la población de que el consumo de energía tiene que ser más controlado”, explicó Chencho Martín, mientras que paseaba este sábado por la Plaza Mayor.
Además, Martín recalcó que, aunque él sí conocía esta iniciativa, la mayoría de la población no sabía nada de esta acción reivindicativa.
El Ayuntamiento de Salamanca no encendió las luces de los principales monumentos hasta las 21,30 horas y no a las 21.00 horas como viene haciendo hasta ahora con el nuevo horario de verano.
Los enclaves que se sumaron a esta Hora del Planeta fueron las fachadas de la Plaza Mayor, el Edificio Histórico de la Universidad, el conjunto catedralicio y el Palacio de la Salina.