Las primeras horas de huelga han supuesto un importante trastorno para numerosos negocios del centro de la ciudad, que no han podido abrir en su horario habitual debido a la actuación de piquetes que han bloqueado las cerraduras de entrada. Palillos, pegamento y silicona han sido los elementos empleados en un buen número de establecimientos del centro de la ciudad, la mayoría dedicados a la hostelería. Los dueños lamentan el trastorno que ocasionan a los clientes, así como el importante perjuicio económico que les ha ocasionado. En muchos casos, la factura del cerrajero ha llegado, incluso, a los 400 euros.
En el Mercado Central el funcionamiento ha sido normal, mientras que otros pequeños negocios han optado por cerrar durante esta jornada de huelga, en algunos casos, según reconocen sus propietarios, por temor a represalias.
En el Polígono de Los Villares, Autosalamanca también ha sufrido la visita de piquetes que han colocado silicona en todas las puertas de sus garajes.