C.A.S.
Las primeras autovías en las que el Gobierno portugués implantó el sistema del telepeaje en octubre de 2010, ya están sufriendo las consecuencias de esas tasas. Es el caso de la carretera nacional EN-1 que se ha convertido en ruta alternativa a la autovía A-29 que enlaza Aveiro con Oporto, según informa la prensa lusa. Entre enero y octubre del pasado año 2011, 17 personas fallecieron en la vía secundaria, el doble en comparación con 2010, cuando los conductores circulaban por la autovía aún sin peajes. El tráfico de la A-29 ha descendido un 60% y se ha desviado a carreteras nacionales alternativas, más peligrosas, y que no están preparadas para recibir ese volumen circulatorio.
La misma tendencia comienza a registrarse en la A-25 que enlaza Fuentes de Oñoro con Aveiro. Por la frontera salmantina pasaron en diciembre un 21% menos de camiones que se desvían por Badajoz para tomar carreteras nacionales lusas y evitar los peajes, ya que la vía alternativa a la A-25 no es segura ni está habilitada.