B.F.O.
¿Qué pueden esperar los lectores de LA GACETA del Joaquín Leguina articulista? Es muy crítico con el PSOE.
He sido muy crítico con Zapatero, pero no he sido el único. Los más críticos, al final, han sido los electores. No he encontrado a nadie que discuta los argumentos que yo doy. Lo que discuten es mi posición crítica, no las críticas que yo hago. Me da exactamente igual. Hace tiempo que tomé la decisión de decir lo que pensaba —no todo lo que pensaba— y ahí estoy tan ricamente. Tengo una edad que no estoy para templar gaitas.
Ha escrito que Chacón representa "la piedra de la incompetencia e improvisación, con su conocida fanfarria zapateril: Ilusionante, optimista, joven, valiente, femenino, tiempos nuevos".
Suena a Zapatero bis y con uno hemos tenido bastante. Lo de Chacón lo veía como un suicidio. Esta gente cree que la derrota del PSOE se arregla cambiando la cara de los protagonistas, poniendo una cara juvenil, femenina… estas cosas que son pura mercadotecnia; una sin sustancia como dicen en Castilla. Chacón podía llevar al PSOE a la insignificancia política. Cuando uno no sabe qué enfermedad tiene, es difícil que salga de ella. Esta señora nos llevaba al desastre.
¿Y cómo ve a Rubalcaba?
Es más sensato. No dice estas cosas que es repetir exactamente lo que decía Zapatero: lo joven, lo nuevo, la ilusión…La ilusión está bien para los ilusionistas, los magos y para el circo, pero en política… A la gente hay que decirle cosas sensatas: no solo hay que llamarle al corazón, sino a la cabeza. No se puede tratar a los españoles como niños.
¿Rubalcaba no es Zapatero bis? Ha estado en sus gobiernos.
Creo que no. Tiene sus pecados, muchos pecados en su pasado, pero el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Es un señor hecho y derecho, ha trabajado antes de estar en la política —cosa que no se puede decir de la otra señora—, puede volver a su casa si deja la política. ¿Qué hace Chacón si deja la política? ¿Dónde va? Yo quiero políticos que puedan volver a su casa.
¿Qué pecados le ve a Rubalcaba?
Haber hecho el caldo gordo a Zapatero en estos ocho años. Porque de algún charco del Ministerio del Interior le ha sacado a este ocurrente que hemos tenido como presidente del Gobierno. Y a la hora de elegir, como no se puede elegir lo mejor, se elige entre lo menos malo.
¿Qué le parece la elección de Rubalcaba por solo 22 votos de diferencia?
Por menos ganó Zapatero. Yo creo que lo que debe intentar ahora Rubalcaba es eliminar el zapaterismo. Y eso se consigue montando una Ejecutiva como es debido y con actividad y solucionando los problemas internos del PSOE a la vez.
Se ha mostrado muy crítico con los políticos de su partido que no han tenido otra ocupación más que los cargos orgánicos o institucionales.
Los partidos tenían que hacer una Ley de Partidos en serio para obligarse, entre otras cosas, a no poner a chisgarabises al frente de sus listas. ¿Qué pasa si no puede ir, sin justificación, en unas listas electorales alguien que no haya trabajado nunca? Se puede hacer y por ahí irá el futuro. En el caso de Zapatero, ¿cómo puede elegir un partido un líder que no ha trabajado nunca y no ha sido nada en su vida? No ha dirigido ni una asociación de vecinos. Así nos luce el pelo.
Lea la entrevista completa en LA GACETA de este domingo 5 de febrero