M.M.
El comercio es uno de los sectores al que la situación económica más fuerte ha golpeado en los últimos años. La ralentización del consumo privado es uno de los factores que agravan los resultados de esta actividad y como un boomerang afecta a su vez a la recuperación económica. Una de las actividades dentro del comercio, las franquicias, han sufrido durante los dos últimos años este declive. La crisis ha destruido más de 1.000 empleos del subsector franquicias en Salamanca. Uno de los análisis que profundizan en el momento actual de este tipo de actividad, el informe ´Situación actual de la Franquicia en España´ que elabora la consultoría Tormo & Asociados detalla que Salamanca ha pasado de 2.712 trabajadores en franquicias en 2009 a los 1.637 con los que ha cerrado 2011.
Aunque la diferencia en el número de empleados es significativa, el resto de datos sobre las franquicias salmantinas revelan una disminución poco notable en algunos índices o el mantenimiento. El documento muestra que el número de redes, 4, se mantiene en este periodo, los establecimientos han bajado de 405 a 394, una diferencia de 11 tiendas, la facturación ha descendido de 119 a 115 millones de euros, un pérdida de 4 millones mientras que la inversión, 42 millones, se ha mantenido invariable.
Para el secretario de la Asociación de Empresarios Salmantinos de Comercio (Aesco), Emilio José Checa, las cifras de la destrucción de empleo en las franquicias no es muy diferente al comercio en general. En su opinión, sigue la misma tendencia que el resto del comercio, tanto el menor como el de las grandes cadenas y superficies. En este sentido, el responsable de la asociación empresarial detaca la pérdida de trabajos y de facturación de los grandes comercios porque la crisis "afecta a todos".