Duero-España tendrá que presentar un plan de viabilidad que le permita aumentar su tamaño un 20% antes del 30 de mayo. Esta columna vertebral de actuaciones deberá incluir medidas de gobierno corporativo, así como un compromiso de concesión de crédito. Esta es la consigna del Ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, a las entidades que quieran fusionarse, entre ellas Duero-España sumergida en el proceso de bancarización con la andaluza Unicaja. Además, De Guindos no aceptará los Sistemas Institucionales de Protección. Estas uniones, en su opinión, son fusiones de baja intensidad en el que las entidades matrices continuaban sin integrarse. En su lugar, Economía exigirá contratos societarios, con nexos más sólidos entre los participantes.
Si presentan este programa de sostenibilidad, el titular de Economía dará a las entidades un plazo de dos años para adaptarse al nuevo marco financiero, cuyas primeras pinceladas desgranó este jueves ante su aprobación este viernes en el Consejo de Ministros. Con la reforma del sistema planteada, el Gobierno quiere ´sanear´ los créditos dudosos de pago ligados al ladrillo. De Guindos endurecerá al máximo las reservas exigidas a los bancos para cubrir sus activos vinculados a la construcción, y las primeras cifras que se manejan, apuntan a una saneamiento de 50.000 millones. Las entidades también deberán dotarse de una previsión genérica del 7% con las ganancias actuales, y esta se deberá efectuar contra resultados, que se traduce en unos 10.000 millones menos para las cuentas. Para allanar el saneamiento de las entidades, el Ejecutivo central aumentará los recursos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Su dotación pasará de los 9.000 millones a los 15.000 millones. Los bancos y cajas podrán pedir financiación a un interés de mercado, sin que repercuta al contribuyente.