R.D.L.
La reforma educativa planteada por el Gobierno de Mariano Rajoy no solo afectará a la estructura de los planes de estudio, sino que introducirá medidas para mejorar la calidad de los centros educativos.
Según han avanzado fuentes del Partido Popular, además de ampliar el Bachillerato en un tercer curso, reduciendo en un año la Educación Secundaria Obligatoria, se establecerán dos pruebas académicas de carácter nacional al final de Primaria y de Secundaria que no tendrán consecuencias en las notas finales de los alumnos, pero que servirán para evaluar el nivel de los estudiantes y los centros.
Queda por saber ahora si estos exámenes serán similares a las actuales Pruebas de Evaluación de Diagnóstico que llevan a cabo las comunidades autónomas.
Además, en su afán por mejorar la calidad del sistema educativo, el PP creará un diploma a la excelencia que sirva de premio a los alumnos que obtengan las mejores calificaciones en esas nuevas pruebas, favoreciendo el acceso preferente de esos estudiantes a becas o cursos de idiomas en el extranjero.
Por otra parte, siguiendo con la idea de la Consejería de Educación de Castilla y León, el sistema de oposición del profesorado se realizará a través de un nuevo sistema de carácter nacional y la convocatoria será similar a la del MIR que realizan los médicos.
Asimismo, en las tareas del ministro de Educación, José Ignacio Wert, está fomentar la educación bilingüe español-inglés desde la educación Infantil.